Aarhus-tico

10 / 12 / 2015
POR Elena Moratalla

La ciudad de Aarhus, situada en Jutlandia, es una de las más antiguas de Dinamarca. Su nombre proviene del término Aros, Arus o, Áróss que significaba “boca del río” en idioma escandinavo antiguo.

A mí, que soy de la Mancha, me gusta llamarla Aarhus-tico, “agustico” para recordar lo que me hizo sentir este lugar tan especial, donde su sol, en este clima frío, me calentaba e iluminaba con mucho mimo en aquellas mañanas de otoño. Cada vez que recuerdo los auténticos parajes de Aarhus, flashbacks difíciles de borrar vuelan por mi mente.

Ese instante en que en que descubrí que en Dinamarca el Jamón Serrano y el pan negro, rugbrød (típico en tierras Nórdicas) son amigos más que enemigos entre sí.

Las espectaculares puestas de sol, donde Pantone parecía haber evolucionado una gama de colores que me producían una sensación de relax superior a las clases de spinning.

Los momento de intimidad con los patitos guapos de Hans Christian Andersen, los cuales parece que te cuentan cuentos al oído, si te acercas y los escuchas un poquito.

Encontrar a sus legendarios vikingos, que ya no llevan pieles, llevan bañadores de diseño. Y con suerte, con mucha suerte, alguno encontrarás que ni lleve.

El día de paseo en barca en el lago, acabando la jornada con una barbacoa en la orilla, disfrutando del pescado fresco que nos habían surtido aquellas aguas.

Porque más vale sola que mal acompañada, pero más vale bien acompañada que sola para perderte en los campos de esta ciudad de Dinamarca, seleccionado como Capital Europea de la Cultura en 2017, que trata a sus visitantes tan bien, que te hace sentir que no podrías estar más a gusto, más Aarhus-tico.

Imágenes de Elena Martínez-Moratalla de la Prida para #VEINDIGITAL