Tommy Hilfiger y la sombra del racismo

27 / 03 / 2019
POR Antonina Cupe

“Si hubiera sabido que negros y chinos iban a comprar mi ropa, no la habría hecho tan bonita”. Esta frase atribuída al diseñador desde hace más de 20 años se ha confirmado como un rumor falso. Sin embargo, su último desfile confirma que siempre habrá alguien que se lo crea.

 

Aaliyah con un total look Tommy.

 
Tommy Hilfiger fue el primer diseñador en reconocer que el hip hop era el nuevo rock and roll. En la década de los ochenta, Ralph Lauren era la marca que todos los chicos de barrio querían lucir para formar parte de ese universo de los que veraneaban en los Hamptons y mayoritariamente blanco al que no tenían acceso. Pero con el cambio de década llegó Tommy, apostó por el género, sobre todo por sus futuras estrellas y su marca fue en menos de cuatro años catapultada a lo más alto. Al menos hasta que en 1996 un rumor en internet sobre unas supuestas declaraciones racistas en el show de Oprah dañara la imagen del diseñador y pusiera un punto y final a este idilio. Oprah desmintió el rumor en su programa, pero la sombra del racismo planea sobre el diseñador desde entonces. Durante la última edición de la semana de la moda de París, Tommy Hilfiger presentó junto a Zendaya una colección inspirada en los años 70. Durante el desfile, las modelos negras, 59 en total, fueron las absolutas protagonistas, pero la diversidad no fue solo racial, pues desfilaron mujeres de diferentes tallas y de edades comprendidas entre los 18 y los 70 años. La pasarela se convirtió en una oda a la diversidad que incendió las redes. Los rumores racistas no tardaron en reaparecer y muchos usuarios acusaron al diseñador de querer limpiar su imagen y de aprovecharse de la comunidad negra para vender su ropa. Comentarios del tipo  “¿no se supone que este tío era un racista?” o “yo no olvido”  aparecen en casi todas las publicaciones de Instagram relacionadas con el desfile. Dicen que las mentiras tienen las patas muy cortas, pero eso no debe aplicarse a los rumores. Imposibles de verificar, pueden arruinar la carrera de alguien, o no.
 

Desfile de TommyxZendaya.

 
Pongámonos en contexto. Era 1996 y Tommy Hilfiger causaba furor en el mundo del hip hop. Los artistas más influyentes lucían sus prendas y eso se traducía en enormes beneficios para la marca. El CFDA ( Consejo de Diseñadores de América) le concedía el premio al mejor diseñador para hombre del año y una nueva línea “Tommy Jeans”, más joven, más deportiva y con muchos más logos veía la luz. Aaliyah se convirtió en una de las mejores embajadoras de la marca. Con ella la estética convencional –algo pija, con aire de colegiala– desapareció por completo en virtud de un look tomboy sexy que marcó a toda una generación. Imágenes de la cantante luciendo petos vaqueros oversize, tops bandeau y pantalones cargo de tiro muy bajo con los que se veía la ropa interior se han convertido en looks icónicos de la época que se siguen imitando a día de hoy. Los desfiles de la línea se convirtieron en eventos que nadie quería perderse –ni siquiera Anna Wintour– en los que participaban los artistas más influyentes del momento como el rapero Raekwon del grupo Wu-Tang Clan o Chilly de TLC.
 

Las Destiny’s Child con total look Tommy en un evento de Macy’s.

 
Se podría decir que Tommy Hilfiger estaba en la cima cuando comenzaron a circular rumores acerca de unas supuestas declaraciones racistas en el show de Oprah. Nadie conoce el origen, pero se expandió como la pólvora debido a unos correos electrónicos en cadena que aseguraban que el diseñador había dicho “si hubiera sabido que negros y chinos iban a comprar mi ropa no la habría hecho tan bonita” y que Oprah le había tirado en consecuencia del plató. Rumores del mismo índole se habían propagado sobre otros diseñadores anteriormente, pero Tommy Hilfiger era una marca que había alcanzado el éxito gracias a una minoría que en ese momento se sintió traicionada. Las llamadas a boicotear la firma no se hicieron esperar. El Washington Post y otras publicaciones de prestigio desmintieron el rumor, pero no pudieron hacer frente a la capacidad de internet para propagar información. El 2 de mayo de 2007, el diseñador aparece por primera vez en el show de Oprah. El rumor que circula en ese momento ha evolucionado y también incluye a latinos y a judíos. La presentadora no se anda con rodeos y comienza la entrevista con la pregunta: “¿Tommy, en los 21 años que llevo en antena has venido alguna vez al programa? La respuesta es concisa, “desafortunadamente, no”.  Oprah deja claro a sus espectadores que se trata de una mentira, pero ni ella consigue acabar con el rumor que 20 años más tarde aún persigue al diseñador.
 
 
Un segundo rumor apunta a una supuesta aparición del diseñador junto a Ralph Lauren en el programa CNN Style de Elsa Klensch en el que habría atacado a la comunidad asiática diciendo “preferiría que esa gente no llevara mi ropa”. Las supuestas declaraciones aparecen en un artículo del periódico filipino Isyu de Cristina Peczon titulado “Eat Your Clothes, Mr. Racist Designer” (Cómete tu ropa, diseñador racista) el 13 de noviembre de 1996. El artículo ya no se puede consultar, pero algunos extractos fueron recogidos por Slate un año más tarde. La autora aseguró estar “escandalizada” y no dudó en posicionarse. “Si realmente insultó a mi gente, puedes apostar a que haré todo lo que esté en mi mano para asegurarme de que su marca nunca triunfe aquí” aseguró a sus lectores.
 

Aaliyah con un total look Tommy.

 
Para que un rumor se extienda y perdure tantos años debe ser corto, sencillo y tener un determinado grado de interés público. Que Tommy Hilfiger es un racista y que Oprah le echó del plató cumple con todos esos requisitos. Conforme se ha ido propagando, el mensaje original se ha ido modificando como un teléfono roto y ha llegado a incluir a prácticamente todas las minorías del país americano. La llamada al boicot de la firma debería haber supuesto el fin de la marca o al menos una bajada considerable en el volumen de ventas, pero desde un punto de vista económico el rumor no tuvo ningún éxito. En 2012, Tommy Hilfiger apareció en el programa de Fern Mallis “92Y Fashion Icons” y aseguró que su negocio “pasó de valer mil millones de dólares a valer dos mil millones en ese periodo”.  La sombra del racismo planea sobre su persona desde entonces y es algo con lo que ha tenido que aprender a vivir. Y es que siempre habrá alguien que se lo crea.
 
La última colaboración con Zendaya se ha convertido en la excusa perfecta para rescatar el rumor del olvido y contestar a los comentarios que acusan al diseñador de racista en las redes en la peor pesadilla del equipo de Community Management de la marca. Internet es una herramienta fascinante que acaba con las fronteras espacio-temporales y capaz de dar voz a quienes nunca habían formado parte de la conversación antes, pero casos como éste nos recuerdan que cualquiera puede colgar información en internet y que las noticias falsas pueden llegar muy lejos.