Lee Miller: de musa y modelo a uno de los máximos exponentes del surrealismo

13 / 11 / 2018
POR Paula de Aguirre

Retratada por Picasso y Man Ray, Fundació Miró hace un repaso por el surrealismo británico a través de la obra de la fotógrafa americana, pionera en conectar arte, moda y periodismo.

 

Eileen Agar. Londres, 1937


 
Sería imposible condensar la trayectoria de Miller en un artículo. Su carácter apasionado e inquieto la empujó a vivir en distintos países, explorar diversas facetas creativas y relacionarse con los mayores artífices del surrealismo. Una muestra en la Fundació Miró de Barcelona reúne ahora casi doscientas piezas entre fotografías, dibujos, pinturas y esculturas, poniendo en diálogo la obra fotográfica de la autora con la de algunos de sus coetáneos como Max Ernst, Leonora Carrington, Dora Maar, Eileen Agar o Picasso.
 

Desnudo. París, 1930


 
Bajo el nombre “Lee Miller y el surrealismo en Gran Bretaña”, la exposición arranca en los años 20 con su carrera de modelo en Nueva York, profesión de la que pronto se cansa pero gracias a la cual cimenta su idilio con la fotografía. Es entonces cuando decide viajar a París con la intención de aprender el oficio. Allí conoce a Man Ray, junto al que hace un importante descubrimiento: la exposición accidental de una imagen a medio revelar produce en ésta un efecto fantasmagórico que Miller termina adoptando como técnica habitual. No obstante y tras casi tres años en los que acaba convertida en musa y amante de Ray, se despide del artista y regresa a Nueva York para montar su propio estudio. Como es de imaginar, esta es solo una etapa más en una vida marcada por el inconformismo, ya que en años sucesivos la artista reside en El Cairo durante una temporada y vuelve a París movida por el anhelo vanguardista.
 

Fotografías de cotillería solarizadas. Vogue Studio, Londres, 1942


 

Artículos de baño.VogueStudio, Londres,1941


 
El nuevo periplo francés la lleva a entablar amistad con Roland Penrose con quien contrae matrimonio y que la introduce en el círculo surrealista inglés. Desde Londres, ilustra las páginas del London Bulletin, participa en exposiciones junto a artistas de renombre e inmortaliza las veladas de Penrose y compañía. Todas ellas, experiencias que apuntalan su pericia como fotógrafa, al tiempo que combina esta labor con la de corresponsal en Vogue.

Precisamente, el trabajo de Miller para la revista alcanza su máximo exponente en las imágenes capturadas de una Europa trastocada por la guerra, imágenes surrealistas que ironizan con el horror y que van más allá del fotoperiodismo convencional. En la más icónica se mostraría a sí misma dándose un baño en el apartamento de Hitler tras la liberación del campo de Dachau.

Tras aquella incursión y con las emociones a flor de piel, Miller vuelve a Inglaterra, donde se retira a una granja de Sussex con su marido. En la tranquilidad de este pequeño condado retratará por última vez a los más influyentes artistas del surrealismo británico. Max Ernst, Henry Moore y Dorothea Tanning aparecen en actitud alegre y despreocupada ante el objetivo de Miller en el último reportaje de la autora para Vogue.
 

David E. Scherman, vestido para la guerra. Londres, 1942


 
A partir de ahí, abandonaría la cámara para centrarse en la cocina, disciplina que explora concienzudamente y cuyo interés la lleva a crear una biblioteca con más de dos mil títulos en la materia.

Como herencia del legado surrealista, Miller pone su genio creativo al servicio de los fogones, dando lugar a unos platos que Vogue definiría como “cuadros de gastronomía” y cuyas recetas han sido recientemente compiladas por su nieta en el libro “A Life with Food, Friends & Recipes”.

Quizá un artículo no pueda dar cuenta de la intensa trayectoria de Miller pero sí dejar constancia de una manera de vivir y de pensar que fue como su obra: libre y alejada de cualquier estereotipo.
 



La exposición “Lee Miller y el surrealismo en Gran Bretaña” está comisariada por Eleanor Clayton. Se podrá visitar en la Fundació Joan Miró de Barcelona hasta el 20 de enero.