Entre deseo, dinero, Tinder, vivienda, cuerpos y cultura popular, un fanzine convierte la escritura diaria en una forma de ordenar lo que nos pasa.

Desde Melilla, su ciudad, Rocío Madrid hace de la escritura una práctica diaria. Para la artista y gestora cultural, escribir ocurre casi al mismo ritmo que vivir. Una conversación, una preocupación por la vivienda, un perfil de Tinder o cualquier escena del día pueden acabar convertidos en material poético. ‘Parece que me da igual’ reúne esa escritura en 32 páginas y acerca la poesía a algo muy cotidiano: una manera de procesar la realidad.
«Escribir es una función fisiológica: si me lo guardo, me enferma», cuenta Madrid. Melilla también está inevitablemente dentro del fanzine. Encontrarse cada día con los límites y contradicciones de su ciudad ha terminado atravesando todo lo que hace. «No es terapia, amigas; esto va en serio, esto es lucha y necesidad. Es una digestión que no puede evitarse de lo que leo, sufro y observo a diario».

Listas, historias breves, imágenes, repeticiones y pensamientos se suceden sin necesidad de separar demasiado la poesía de todo lo demás. El dinero, las relaciones, el cuerpo, la precariedad o el deseo aparecen atravesados por un humor que Madrid utiliza para mirar aquello que le preocupa. «No puedo evitar la sátira, no sé si por ser de este norte o por no llorar».
En una página imagina los 300.000 euros que solucionarían sus problemas y le permitirían dedicarse a dibujar y escribir. En otra, yoga, proteínas, ECOALF y Salomon acaban hablando de cuerpo, productividad y estatus. Incluso cuando la escritura sale del fanzine mantiene esa misma mirada: «Con lo que te quería / con lo que te quise / con lo que ya no te quiero / ahora solo pienso en el dinero», escribe sobre una pared. Mirar lo que pasa, reírse cuando hace falta y encontrar una forma propia de contarlo.

–
Síguenos en TikTok @veinmagazine








