La oscura delicadeza de 113 MAISON

28 / 03 / 2019
POR Alegría Olmeda

Un diálogo entre la nostalgia, la artesanía y los sueños.

 

 
Los tejidos naturales y una identidad marcada por sus propias historias, han dado vida a 113 MAISON: la firma de Mariona Puig y Jorgina Carrera que presume de una belleza imperfecta. Como nos contaron cuando hablamos con ellas para descubrir su Romanticismo avant-garde, “se enfocan en encontrar un rincón propio para poder ser únicas y aportar algo distinto que no se haya hecho antes”.

Nos trasladamos a Miralcamp, un pueblo catalán en el que la pareja ha pasado gran parte de su vida. Fue allí donde Enric Bages, amigo y colaborador de 113 MAISON, encontró unos tejidos de Aurelia, la señora que vivía en Cal Esbert, la casa en ruinas cuya fachada ha inspirado las etiquetas de la firma. Ella, arreglaba, reciclaba y cuidaba tanto sus tejidos, que han durado hasta hoy. En vez de tirarlos, Mariona y Jorgina decidieron hacerle un pequeño  homenaje a Aurelia, con quien comparten valores en su filosofía de trabajo.

Estas piezas blancas procedentes del proyecto, se han fusionado con una reinterpretación de su propio archivo que bebe de deconstrucciones y experimentaciones.
 













 

Fotografía: Mariona Puig

Estilismo: Sandra Solé

Modelos: Sibila Losada/span>

Con piezas de 113 MAISON, botas hechas por Enric Bages y sandalias y zuecos por De Ubieta.

www.113maison.com