Un texto necesita tres requisitos para encajar: que nos guste, que rime con el resto del catálogo y que a la vez lo ensanche, es decir, que no nos haga repetirnos y que hurgue en las fronteras de lo queer.

Weldon Penderton, Paz Olivares y Luis Paadín no solo editan libros; con fuego y una caracola construyen artefactos táctiles saliéndose de la mera experiencia de la lectura. Estas tres personas están detrás de Niños Gratis* una editorial que hace libros y todos buenos. Niños Gratis* también es un programa de radio que podría traducirse en una merienda; una excusa para encontrarse y cotillear sobre literatura (aquí usan la caracola). Apuestan por la edición clásica y el cuidado artesanal del texto, donde cada obra es una ola que trae a la orilla tesoros inesperados, desafíos gráficos y una defensa férrea del libro como objeto que se mira, se toca y se habita.

En vuestra bio hacéis referencia a vuestro fuego y vuestra caracola. ¿Qué poderes, o simplemente, que os conceden estas pertenencias?
W: El fuego y la caracola son los atributos genésicos del Señor de las Moscas. Cuando abandonas a una falange de niños en una isla desierta, ellos levantan una sociedad de cero con sus capacidades y las herramientas que la isla pone a su alcance. Eso es lo que hemos hecho en niños gratis*: levantar una editorial con ramas, piedras y lo que las olas arrastran hasta la playa. Y claro, con la idea que había en nuestras inocentes mentes lectoras de lo que es una editorial. El resultado, dada la precariedad de las herramientas y el choque entre la ingenuidad y la violencia de los elementos, es una cabaña en un árbol, algo grotesca pero encantadora.
El nombre es genial, pensé que erais un colectivo cuando os eché el primer ojo por redes, pero luego os conecté con esa editorial de libros pequeños y bonitos que llevaba tiempo viendo en librerías y ferias ¿cuándo y porqué decidisteis lanzar la editorial y qué determinó su nombre?
W: Fue una propuesta de Paz concitada en 2018 por las necesidades del momento y la aparición del manuscrito de Salvemos La Jarapa.
P: Weldon pensaba autoeditarla en una copistería para regalar a los amigos a modo de crismas navideño. Yo llevaba años barruntando la idea de la editorial y fue la señal para liarnos la manta a la cabeza.
W: Roberto Bartual nos ayudó muchísimo a levantar el proyecto y los hermanos Paadín le dieron la chispa de la vida al aceptar la propuesta de darle cuerpo al libro. Inmediatamente empezamos a pedir textos a los amigos talentosos. El nombre es reciclado. Lo usaba para mi blog desde que mirando el anuncio de un circo leí esas palabras y me entretuve pensando todas las cosas que suceden cuando las sacas de contexto.

¿Quiénes estáis detrás del proyecto? ¿A qué os dedicáis en paralelo?
W: Soy un andaluz emigrado a Madrid hace más de veinte años y trabajo como ingeniero de software en la industria aeronáutica española. Actualmente vivo en Vallecas.
P: Yo soy madrileña expulsada del barrio en el que nacieron mis abuelos gracias a las políticas de Ayuso y sus secuaces. Ahora vivo en un pueblo del sur de la comunidad, Navalcarnero. Además de dedicarme a niños gratis*, imparto talleres de lectura y escritura donde me hacen hueco, soy profe en la escuela SUR del CBA y también librera en Grant, la mejor librería del mundo mundial😊
L: Los hermanos Paadín somos dos, el mayor y el menor. Gallegos. Cuando hacemos cosas juntos producimos y editamos material propio, colaboramos gustosamente con amistades y trabajamos por encargo en el ámbito de la ilustración, el diseño gráfico y editorial. Además participamos en diversos colectivos de creación de gráfica política colaborativa y, en los últimos años, hemos colaborado con la Fundación Manolo Prieto en la recuperación de las portadas de la revista Novelas y Cuentos, realizadas en los años 40-50 por el dibujante Manolo Prieto.
Lo que caracteriza a vuestra editorial es el formato y que los libros vienen muy bien vestidos. En Colección Asterisco añadís un desplegable que extiende la publicación a dos formatos distintos. ¿Cómo surge la idea y en qué se basa el proceso para desarrollarlo?
L: La colección Asterisco tiene una base muy consistente sobre la que crecer. La idea surgió en el momento de hacer Salvemos la Jarapa. Llevaba al formato de libro cosas que veníamos haciendo en otros ámbitos (desde la comunicación institucional a la autoedición de discos y fanzines). Queríamos hacer libros que nos gustara mirar y tocar, sobre una base sencilla y fácil de producir pero a la vez que permitiera articular gráficamente algo sólido a largo plazo. La sobrecubierta es un marco en el que desplegar una manera de leer el libro, una maraña difusa que, en el fondo, no es otra cosa que una experiencia lectora a dos tintas. Paz y Weldon vieron claro que se trataba de una especie de mapa y que servía a la vez para enmarcar unas historias breves, pero que permitía desplegarse en múltiples capas y a la que se podía volver siempre.
¿Qué tienen que tener una historia, fábula, anécdota, ensayo, poema… para ser uno de los Niños Gratis? ¿O queréis enfocaros en un solo género?
W: Un texto necesita tres requisitos para encajar: que nos guste, que rime con el resto del catálogo y que a la vez lo ensanche, es decir, que no nos haga repetirnos y que hurgue en las fronteras de lo queer. Los géneros nos interesan todos, ahora estamos trabajando en el primer ensayo.
¿Cómo es el proceso de editar un libro? O sea ¿cómo lo hacéis vosotrxs?
W: Creemos en la edición clásica, que, por lo que cuentan los autores que trabajan con editoriales comunes, es algo que escasea. Poner a dos personas al servicio del texto más allá de hacer una corrección ortotipográfica y acompañar al autor para que llegue a tiempo. Hemos tenido textos que venían prácticamente terminados, textos que han florecido esplendorosamente y textos que han quedado un poco desnutridos porque a veces las olas traen hasta la playa cacharros complicados de manejar. Está bien que sea así y además no puede ser de otra manera.
Nosotros amasamos el texto mientras los Paadín le piensan y construyen un cuerpo. La fabricación termina con el trascendente momento en que se desvela la cubierta, pero ahí empieza el trabajo de promoción, que no termina nunca, eso sí, en la medida de nuestras posibilidades.

Además de la editorial tenéis un podcast, me parece súper fuerte que Stephen King fuese politoxicómano, en su documental no lo dicen y me he enterado escuchandoos. ¿Cuáles son vuestras intenciones con el podcast y qué posibilidades creativas os concede este canal?
W: El podcast nos permite sentarnos cara a cara y merendar juntas de vez en cuando, lo que parece una actividad cotidiana, pero no es sencillo por el trabajo y las distancias. También es nuestra manera de socializar. El podcast ha traído a nuestras vidas a un montón de personas, tanto invitados como escuchantes, con los que siempre es un gusto encontrarse. Se trata también del placer de compartir y asentar las lecturas.
P: Nosotras también descubrimos muchísimas cosas acerca de los libros, autoras y autores de los que hablamos. A mí eso me encanta. Enriquece mucho la lectura, la verdad. Con el pódcast lo que hemos querido siempre es disfrutar hablando de libros. La caracola de nuestro lema opera a nivel simbólico aquí. El podcast/caracola nos permite reunirnos y convocar a otras personas a hacerlo, que al final de eso va todo esto de la cultura.
¿Esos libros que os hayan motivado a hacer lo que hacéis hoy?
W: Los de todos los autores y autoras de los que hablamos en el pódcast (y los que quedan).
L: A mí hay un montón de cosas que me motivan a hacer libros. Unas tienen que ver con el mundo editorial clásico o el diseño gráfico, pero otras tienen que ver con los tebeos de Bruguera, los dibujos animados viejos, cierta gráfica publicitaria o ciertas maneras de narrar historias. Si tuviera que decir una sola cosa, la figura de Luis Seoane condensa todo lo que me interesa del mundo editorial y de la gráfica impresa.
¿Esx artista con el que soñéis adjudicarle vuestro formato?
P: Más que con artistas, soñamos con textos memorables. De los que aún se lean dentro de cincuenta años.
¿Algún plan presente o a corto plazo?
P: Vivimos al día. El plan es publicar el siguiente asterisco.








