Bugaboo Fox y la increíble historia de cómo se diseña el mejor cochecito de bebé del mundo

02 / 07 / 2018
POR Estel Vilaseca

A todos los papás y mamás: vuestras peticiones han sido escuchadas y la firma holandesa preferida por todos nos ofrece ahora su modelo más sostenible y manejable.

 

Todo cambia cuando tienes un bebé. y si antes de ese gran momento nunca te habías fijado en los cochecitos que puebla las aceras de tu ciudad, cuando estas esperando, la búsqueda de este particular medio de transporte se convierte en todo un hito. Te convertirás en toda una experta de las prestaciones, el peso, la manejabilidad y las ventajas que ofrecen los últimos modelos de mercado. Al fin y al cabo, se convierte en nuestro aliado durante los primeros anos del bebe, desde que nace hasta que empieza a dar sus primeros pasos.

La firma holandesa Bugaboo ha cambiado radicalmente el posicionamiento de los cochecitos. Durante muchos anos la practicidad se ha impuesto a la estética, que primaba sobre todo en los modelos más clásicos ¿Os acordáis de aquellos gigantescos de grandes ruedas llenos de lazos?. Pero en 1994 el proyecto de graduación de Max Barenburg en Design Academy de Eindhoven revolucionaría el mercado: práctico pero también muy bonito, ese primer Bugaboo Classic marcaría un antes y un después.Elegante, estilizado y ante moderno añadió valor a una de las compras imprescindibles en la lista de los padres primerizos. Con sus llamativas capotas de colores, sus líneas limpias y su practicidad, es el preferido de los papás con sensibilidad estética.

 
Este 2018, tras el éxito de sus modelos Bugaboo Cameleon y Bugaboo Bee, viajábamos a Amsterdam para conocer en primicia el lanzamiento de su nuevo modelo: el Bugaboo Fox, un cochecito de última generación muy versátil que coge lo mejor de cada uno de los anteriores lanzamientos de la casa. Durante tres años, un equipo encabezado por el diseñador de producto Marco Nieuwenhuizenha trabajado muy duro para dar forma a este nuevo diseño que coloca la sostenibilidad y la personalización en el centro. Con una estructura que separa las partes más duraderas con las que se deterioran antes, el nuevo Bugaboo Fox garantiza un ciclo del producto mucho más largo, sin renunciar a la posibilidad de darle un lavado de cara cada vez que apetezca. De esta forma, el equipo de diseño ha logrado que en Bugaboo Fox convivan dos ideas aparentemente contrapuestas: la durabilidad y la personalización, para que de forma fácil y sostenible, se pueda cambiar el aspecto del cochecito sin comprometer el medio-ambiente.

Muy manejable, fácil de plegar y con un amplio surtido de nuevas capotas elaboradas con textiles reciclados, Bugaboo Fox ha sido ideado para seguir haciendo la vida más fácil (y bonita) a todos los nuevos mamás y papás. Para el responsable del diseño de Bugaboo, Marco Nieuwenhuizen ,la atención a los detalles, la creatividad y la necesidad de evitar la vía directa, son estrategias clave para ofrecer productos innovadores. Charlamos con él para conocer todos los secretos que esconde el diseño de uno de los cochecitos más famosos del mundo.

 

¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje durante este largo proceso de diseño?

El prestar atención a los detalles. Es muy importante. A veces, aunque con una mirada general pueda parecer que está todo bien, si los detalles no encajan, entonces sé que a la gente no le gustará el cochecito. Es importante tener un buen cochecito en global, pero sobre todo en sus detalles. Y estoy muy contento porque dispusimos de tiempo para detenernos en los detalles. Por ejemplo, la suspensión frontal es muy compleja y requirió de todo un equilibrio para llegar al punto óptimo. Era la primera vez que teníamos este tipo de suspensión, así que tuvimos que investigar un poco más:qué queremos, qué es lo correcto…porque no queríamos que fuera demasiado suave en los giros, pero también queríamos cierta suspensión. Al final todo tiene que ver con encontrar un equilibrio para ofrecer el máximo de prestaciones.

Imagino que también habrá sido importante la opinión que hayáis recibido de los proyectos previos para crear los nuevos.

Siempre procuramos recibir el mayor número de inputs posibles, para entender lo que la gente nos está pidiendo. A veces se refieren a algo, pero en realidad están pidiendo otra cosa y no saben cómo explicarlo. Así que nos decimos: estas son las quejas, pero vamos a averiguar qué es lo que no les gusta. Y claro, eso toma su tiempo e implica probar diferentes cosas. Así que hacemos prototipos para que la gente los pueda usar y testear. Hay muchos padres en la empresa, y ellos lo prueban, pero también está bien que lo haga gente que no está en la empresa. Yo soy padre, pero llega un punto en el que es difícil ser neutral.

 
¿Podríamos decir que al final los propios usuarios participan de alguna manera con sus comentarios en el desarrollo de los nuevos modelos?

Por supuesto. Porque si no está bien,nosotros recibimos los feedbacks, por Facebook, por Twitter…enseguida la gente participa. Cuando empecé a trabajar en la compañía me sorprendió muchísimo recibir mails de fans con fotografías de gente de vacaciones con el cochecito: “¡Mira, lo estamos usando y nos encanta!”. Es algo que definitivamente nos hace muy felices.

 
¿Cuál ha sido el momento más complicado durante estos tres años?

Ha sido un largo proceso, porque en el mundo de la moda, los diseñadores preparan las colecciones en periodos de cinco, cuatro meses. Nosotros hemos tardado tres. Se trata de un gran puzzle al principio, y toma su tiempo hasta que logras entender cómo cada parte puede encajar con las otras sin que implique un compromiso. Así que la primera fase realmente tiene que ver con probar, pensar, discutirlo entre todos, y entender cuáles son las necesidades.

 
¿Cuánto dura este proceso de compartir ideas?

Dijimos: queremos que la gente lo pueda personalizar más, queremos que se pueda separar, para que sea más sostenible, y entonces, a partir de aquí, se trató de encajar estos objetivos con la idea de hacer un cochecito que fuera cómodo: más compacto, que fuera fácil de conducir y más robusto. A nivel de diseño, hacer que todo encajara, pero al mismo tiempo que fuera el máximo de personalizable. Así que separamos los componentes más longevos, con los textiles que se pueden cambiar de forma más rápida y que están más sujetos a las modas o los gustos del momento. Decidir lo que queríamos ofrecer fue un momento muy bonito, a veces confuso, pero en muchas ocasiones teníamos una visión clara de donde queríamos ir con ello, y creo que realmente lo hemos logrado, así que estoy muy feliz con el resultado.

¿Qué tipo de cosas son importantes para los padres y madres de hoy?

Uno de los aspectos en los que pusimos una especial atención fue que, teniendo en cuenta que vivimos más conscientes del mundo que nos rodea y sabiendo que las cosas no duran para siempre, tratamos de que el cochecito fuera más sostenible. Es algo que lleva tiempo siendo importante en la compañía, pero en esta ocasión quisimos dar un salto, y hacerlo mejor, dividiendo todos los tejidos de la estructura. De manera que si se rompe alguna parte, sea muy fácil reemplazarla, pensando también en que estos cochecitos, muchos de ellos, tienen una segunda vida en el mercado de segunda mano y ofrecen tejidos más económicos para que sea fácil y barato hacerles un lavado de cara.

La sostenibilidad es un elemento central del nuevo cochecito. ¿Ha sido por el feedbackde la gente o es algo que viene de la compañía?

Como empresa estamos convencidos de que es algo importante y en este sentido también queremos educar al cliente.

Las nuevas capotas y fundas están elaborados con tejidos reciclados.

Sí, y la idea es que una vez cambias por ejemplo los diseños de la capota, o el asiento, puedas volver a reciclar los que ya no quieres. Todavía no hemos llegado a ello, pero estamos en el camino de que todo pueda ser completamente reciclable.

Uno de los puntos fuertes que comentabas del producto es que es totalmente personalizable. Por ejemplo si tienes un nuevo hijo puedes mantener la estructura pero cambiar todas las fundas y algunos componentes de manera que tienes prácticamente un cochecito nuevo. Me parece muy interesante cómo Bugaboo ha convertido un producto que hasta la fecha se entendía como meramente funcional a un producto de moda, una especie de accesorio.

Hay todo un equipo que trabaja en este aspecto, ya que la gente busca algo que les encaje con su estilo de vida. Y es algo que es complejo, porque a lo mejor en verano la gente prefiere los colores vibrantes y tejidos más ligeros y en invierno lo opuesto. Y todos nosotros trabajamos para que todos estos cambios sean posibles, que si un día quieres rojo y el otro amarillo, puedas. Queremos ser flexibles y que sea muy fácil darle una nueva vida al producto.

¿Puede ser que todo esto también tenga que ver con la democratización de la moda? Ahora todo el mundo quiere ir a la moda…

En Holanda, antes, cuando estabas embarazado, tenías un repertorio reducido de opciones a nivel de ropa. Ahora hay opciones de todo tipo. Creo que la gente está más atenta a este tipo de cosas, les importa tener buen aspecto y estar atractivos cuando están esperando, cosa que está muy bien. Y como extensión de esto, quieres seguir teniendo buen aspecto e ir a la moda cuando eres padre.

Resulta interesante el hecho de que marcas como Bugaboo hayan creado un espacio compartido entre los padres y los hijos. En el pasado eran universos separados: las cosas de los niños, y las de los padres, pero ahora existe un espacio compartido.

Creo que tiene que ver con las necesidades del nuevo perfil de padres. No quieres ser solo un padre, quieres también salir con amigos, pasear…no quieres quedarte en casa, quieres que los niños se incorporen a tu estilo de vida.

¿Dónde buscas inspiración? Porque hay todo un equilibrio entre la parte creativa y todos los requerimientos funcionales de un cochecito.

Sí, por supuesto. Es siempre una lucha lograr el equilibrio entre estos dos universos. Personalmente siempre me fijo en los coches, las líneas que tienen, qué funciona y qué no…pero también en el día a día. Mirar a tu alrededor. También todas las imágenes que encuentras en internet, en Instagram…No se trata de ir a una sola fuente, sino de estar atento a todo lo que ocurre a tu alrededor y explorar el mundo.

Para los colores y los estampados…

Tenemos un equipo que trabaja en ello. En este nuevo lanzamiento fue muy importante para nosotros, por ejemplo, que todos los nuevos colores fueran combinables entre sí. Todo tiene que estar en equilibrio. Si la gente tiene que elegir, es importante ponérselo fácil y ayudarles.

 
Junto al tema de la sostenibilidad, la personalización es una de las grandes aportaciones del nuevo Bugaboo Fox.

Sí, por supuesto, queríamos que la gente lo disfrutara y fuera más libre de cambiar. Realmente ha habido una evolución de lo que representa el cochecito: de una herramienta a un objeto para el día a día con el que expresar un estilo de vida, algo que es parte de ti. Y en este sentido, el gran desafío fue poder ofrecer a la gente la libertad de cambiar tantas veces como quisieran sin comprometer la sostenibilidad.

¿Qué parte es tu favorita del proceso creativo?

La parte inicial, cuando hay que reunir toda la información, y entender lo que hay que hacer, y asegurarse cuadrar todas las piezas. Por ejemplo, para mí la parte divertida está en piezas como el botón de desplegar el carro. Es algo pequeño pero  que hace la vida de las personas mejor, porque con una sola mano lo puedes desplegar. Es breve, es simpático, ligero, fácil…hacer cosas así me encanta.

¿Hasta qué punto la creatividad es importante en una empresa como Bugaboo?

Mucho. Sin ella sería imposible sacar al mercado productos como estos, que sean diferentes al resto. Siempre intentamos entender a la gente y vemos que hay productos que no responden las preguntas o las necesidades que tienen. Si simplemente haces lo que todo el mundo hace, realmente no creas nuevos productos. Intentamos hacer cochecitos pero de manera completamente diferente, y la creatividad es muy importante en todo este camino. Con todo este aspecto de la personalización, por ejemplo, si quieres mantener esto pero quieres ser sostenible, tienes que ser creativo para hacer posible estos dos requerimientos: que sea un producto a la moda y fácil de cambiar, pero que al mismo tiempo sea sostenible. Este equilibrio es imposible encontrarlo si optas por la vía recta…creo que no lo encontrarás.

¿Cuáles crees que son los grandes retos de la empresa en términos de creatividad?

Para mí, creo que es importante que todos los cochecitos que tenemos sean todavía más sostenibles, más fáciles de usar para todos, sin comprometer la funcionalidad y la calidad. Creo que los retos están aquí. Y estoy seguro que podemos introducir mejoras y sorprender de nuevo al mundo.

¿Cómo sería el cochecito perfecto?

Se puede reducir así “Resulta interesante el hecho de que marcas como Bugaboo hayan creado un espacio compartido entre los padres y los hijos., ya que en el pasado eran universos separados. Y que, por ejemplo, una vez los niños crezcan, le pudieras dar un nuevo uso como carrito de la compra, por ejemplo. Hemos de ser inteligentes y creativos. Creo que todo tiene que ver con el equilibrio, es mi palabra clave.

  Ilustraciones de Celeste Ciafarone
Este contenido lo encontrarás en las páginas de #VEIN13

Descubre más sobre Bugaboo en www.bugaboo.com