Alba Morena: «este disco me ha ayudado a cerrar una etapa de desamor y a encontrar la artista que quiero ser»

07 / 10 / 2026

Alba Morena convierte el desamor, la vulnerabilidad y la contradicción en el corazón de ‘Morena con A’, su nuevo álbum. Un trabajo donde la artista deja atrás lo aprendido para acercarse a un sonido más orgánico y encontrar en la música una nueva forma de expresarse. 

Alba Morena presenta ‘Morena con A‘, un álbum construido desde la contradicción y el deseo de ser comprendida. La artista catalana reúne en este nuevo trabajo todo lo descubierto durante los últimos años, convirtiendo el desamor, la vulnerabilidad, la incertidumbre y el humor en  materia prima para construir una nueva etapa artística.

Después de años de formación clásica como violinista y cantante lírica, y de ampliar su recorrido a través del jazz o el flamenco, Alba se enfrenta ahora a la necesidad de encontrar su propia forma de hacer música más allá de todo lo aprendido. ‘Morena con A’ nace precisamente de ese proceso: de soltar el control, dar espacio a la intuición y aceptar también el error y la imperfección. Una evolución que se traslada a un sonido más orgánico, en el que la artista se aleja de la electrónica de anteriores etapas para acercarse a una música más cálida, humana y conectada con la emoción de cada canción.

 

 

‘Morena con A’ nace de las ganas de reunir en canciones todo lo que has ido descubriendo. ¿Qué descubrimiento te hizo ver que ya había disco?

Simplemente reunir todas las canciones que explican como me he sentido en los últimos años. Para mi fué un punto y a parte. Necesitaba plasmar el desamor, el amor en la amistad, el miedo a que nunca haya nadie para uno y la esperanza de ello…. Ahora estoy escribiendo letras más positivas.

 

El título juega con tu nombre y con tu forma de plantarte. ¿Qué querías decir con él?

Estoy harta de que me confundan, de que digan mal mi nombre. Necesitaba hacer un statement sobre el y sobre quien soy yo en la música. Soy produtora, autora y música, todo con A (como mi apellido)

 

En el disco hay una mirada a lo terrenal, a los problemas del suelo y de la carne, desde la resignación y el dolor. ¿Qué canción nació de ahí?

Diría que prácticamente todas son palpables y directas. Quieren ir al hueso y a la par que me vulnerabilizo que el oyente lo haga también. Por ejemplo en Alguien habrá siento que conseguimos sintetizar una emoción muy humana y dolorosa que es la eterna pregunta de si alguien nos querrá tal y como somos.

 

Tu formación pasa por el violín, el canto lírico y después el jazz. ¿Qué has tenido que desaprender de todo eso para grabar este disco?

Ha sido muy interesante y liberador. Obviamente soy una música formada, pero poderme quitar el chip de la academia y simplemente fluir dentro de mi lenguaje pop ha hecho que nazcan estas canciones que para mi son mis más preciadas hijas ahora mismo.

 

Desde 2020 publicas autoproduciéndote y con una paleta más electrónica. ¿Qué necesidad te llevó a acercarte a los instrumentos orgánicos?

Me he cansado de la sonoridad tan electrónica. Necesitaba emocionarme, sentir la calidez de un instrumento tocado por alguien, el error y la vulnerabilidad que hay en eso. Pienso que en un mundo que parece acabarse e ir a peor cada día, de las pocas cosas que nos pueden consolar es la música que nos emocione.

 

 

Grabas con Manu Blanco, Laura Katze, Edu Pons y Conrado, gente cercana. ¿Qué ha aportado cada uno al disco?

Manu mucha paciencia y contención para que las canciones brillen por si mismas con minimalismo. Laura sus preciosos pianos y dotes compositivos en ‘No nos supimos Querer’. Edu todos los saxos y flautas mágicos que han añadido esa textura más sinfónica que quería para el disco. Y Conrado unas buenas baterias beatlerianas.

 

En el disco colaboran Carmen Lancho, María Yfeu y Didi Gutman. ¿Cómo surgieron esas colaboraciones?

Didi es un buen amigo hace años, a veces trabajamos juntos y al mostrarle el proceso del disco quiso unirse a meter su sensibilidad en la canción ‘Vicky’. Maria Yfeu también es de mis amigas más cercanas. La admiro y quiero mucho, y me moría de ilusión de tener una canción juntas. A Carmen la conocía de distintas fiestas en Madrid y cuando oí su nuevo trabajo tenia claro que quería componer con ella, es la mejor.

 

Tu humor es una forma de mirar tus heridas desde fuera. ¿Hay alguna canción en la que te rías de algo que en realidad te dolía mucho?

‘No vuelvas’ por ejemplo es por un mochongo que me dejaba cada dos por tres y aunque me alegro de que naciese esa canción gracias a esa triste historia, es de los momentos más dolorosos de mi vida.

 

El disco se planta frente a lo perfecto y defiende el error como algo que aún nos deja sentir. ¿Qué error tuyo hay dentro de estas canciones?

Hay canciones que quería regrabar las voces pero las dejamos porque estan sinceras, crudas y vulnerables. Hay violines no tan bien afinados ni tocados con resquicios de trauma del conservatorio.

 

En el disco buscas consuelo, pero desconfías de que tu oficio pueda dártelo. ¿Terminaste el disco con esa duda resuelta o sigue abierta?

Siento alivio con este disco. Siento que he cerrado una etapa de desamor y dolor en mi vida y este disco me a ayudado a canalizarlo. También ha sido el disco con el que he encontrado la artista que quiero ser, y como quiero sonar. Solo le debo agradecimiento a Morena con A.

 

 

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