Marta Sango convierte los vínculos a medias y las promesas incumplidas en el corazón de ‘TRAGEDIA’, el segundo adelanto de su álbum debut. Una canción donde la nostalgia ochentera, la estética futurista y las emociones más humanas se unen para dar forma a su etapa más personal hasta la fecha.
Hay momentos en los que parar también forma parte del camino. Después de varios años de cambios, preguntas y búsqueda personal, Marta Sango vive una nueva etapa creativa con la sensación de haber encontrado un lugar desde el que expresarse sin filtros. Ese proceso de transformación toma forma en ‘TRAGEDIA‘, el segundo adelanto de su primer álbum, una canción que convierte la decepción en impulso y la vulnerabilidad en fuerza.
Con una propuesta que combina sintetizadores, guitarras y una marcada inspiración ochentera, la artista sigue dando forma a un imaginario donde conviven paisajes futuristas y sentimientos reconocibles. Sin embargo, detrás de las referencias espaciales, la estética tecnológica y los universos paralelos, aparecen historias sobre relaciones, expectativas, límites y decisiones que pueden cambiarlo todo. ‘TRAGEDIA’ retrata ese momento en el que dejar de esperar se convierte en una necesidad. Un punto de inflexión desde el que recuperar las riendas y elegir la propia tranquilidad frente a promesas que nunca terminan de cumplirse.
Tras tres años de evolución y silencio creativo, ‘TRAGEDIA’ sigue ampliando el camino que abriste con ‘ASINTOMÁTICO’. ¿Qué tiene este proyecto que sientes que, por fin, refleja quién eres hoy como artista?
Creo que es la primera vez que siento que todo habla el mismo idioma. No solo las canciones, también la estética, la producción, la manera de escribir e incluso las preguntas que me hago. Durante mucho tiempo intenté encontrar mi sitio, pero ahora tengo la sensación de que no estoy intentando encajar en ningún lugar. Estoy construyendo uno propio. Este proyecto nace desde un lugar muy honesto y eso hace que me reconozca completamente en él.
Hablas de tres años de evolución y silencio creativo. Mirando atrás, ¿crees que necesitabas ese tiempo para encontrar esta nueva forma de hacer música?
Sí. En aquel momento fue muy frustrante porque sentía que había perdido algo que siempre había formado parte de mí. Pero ahora entiendo que ese silencio también era una forma de avanzar. Necesitaba parar para dejar de mirar hacia fuera y empezar a escucharme de verdad. Muchas veces creemos que crear es producir constantemente, cuando también se crea mientras dudas, mientras observas o mientras no sabes qué decir.
En esta nueva etapa mezclas ciencia ficción, tecnología y emociones muy humanas. ¿Cómo surgió esa forma de contar las cosas y qué encontraste en ella que sentías que no podías expresar de otra manera?
Siempre me ha gustado utilizar imágenes o conceptos que aparentemente están lejos de lo cotidiano para hablar precisamente de lo cotidiano. La ciencia ficción me permitía tomar distancia y observar ciertos comportamientos desde otro lugar. Al final, hablar de robots o de tecnología no deja de ser una forma de hablar de nosotros. Me interesaba mucho esa contradicción de utilizar algo tan frío para explicar emociones tan intensas.
Da la sensación de que con este proyecto has encontrado un espacio muy personal. ¿Qué faceta de Marta Sango sentías que todavía no habías podido mostrar hasta ahora?
La parte más incómoda. La que no intenta caer bien todo el tiempo. Siempre he sido una persona muy emocional, pero muchas veces filtraba lo que contaba o buscaba hacerlo de una forma más amable. En este disco me permito enseñar la rabia, la contradicción, el cansancio o la decepción sin sentir que tengo que justificarlo. Creo que eso también forma parte de crecer.
Aunque ‘TRAGEDIA’ parte de una decepción, la sensación que deja es la de alguien que decide recuperar las riendas de su vida. ¿Dirías que esta canción habla más de aprender a poner límites que de una ruptura?
Totalmente. La ruptura es solo el detonante. Para mí la canción habla de ese momento en el que dejas de esperar que alguien cambie y decides elegirte a ti. A veces cuesta mucho entender que poner un límite también es una forma de quererse. No nace del rencor, sino desde la necesidad de recuperar tu paz.
En tus canciones la tecnología convive con emociones muy humanas. ¿La utilizas como una metáfora para hablar de cómo nos relacionamos hoy o simplemente es el escenario donde mejor encajan estas historias?
Es una metáfora muy clara para mí. Vivimos hiperconectados y, al mismo tiempo, muchas veces más desconectados emocionalmente que nunca. Me interesaba hablar de cómo nos comunicamos, de cómo consumimos relaciones o incluso de cómo gestionamos nuestras emociones en un mundo que no para de acelerarse. La tecnología no es el enemigo, simplemente refleja muchas de nuestras contradicciones.
En este proyecto miras al pop de los ochenta, pero desde una producción muy actual. Más allá del sonido, ¿qué tienen esos artistas que siguen inspirándote a la hora de hacer música?
Me inspira la personalidad que tenían. Escuchabas una canción y sabías perfectamente quién estaba detrás. Había un universo muy claro, una identidad muy fuerte y una forma muy libre de entender el pop. Eso es lo que más me interesa recuperar: hacer canciones que tengan una identidad propia y no depender únicamente de las tendencias del momento.
‘TRAGEDIA’ es un nuevo capítulo antes de la llegada de tu primer álbum. ¿Pensaste este disco como una historia que había que escuchar de principio a fin o cada canción tiene vida propia?
Creo que pueden convivir las dos cosas. Cada canción funciona por sí sola, pero cuando escuchas el álbum entero entiendes mejor por qué están ahí y cómo dialogan entre ellas. Me hacía ilusión recuperar esa sensación de escuchar un disco completo y descubrir un recorrido emocional, no sólo una colección de canciones.
¿Qué ha sido más desafiante en este proyecto: construir toda esta identidad visual y sonora o abrirte emocionalmente a través de las canciones?
Sin duda abrirme emocionalmente. La parte estética la disfruto muchísimo porque soy muy visual y me encanta construir universos. Lo difícil ha sido aceptar que hay cosas que solo funcionan si las cuentas desde un lugar completamente honesto. Da bastante vértigo pensar que alguien puede reconocerte en esas emociones, pero también es lo más bonito que tiene hacer música.
Cuando el álbum vea la luz, ¿qué te gustaría que el público descubriera de ti que quizá todavía no conoce?
Me gustaría que descubrieran que detrás de toda esa estética futurista hay una persona haciéndose las mismas preguntas que cualquiera. Que este disco no habla de robots, habla de personas. De cómo nos protegemos, de cómo nos rompemos y de cómo intentamos seguir sintiendo en un mundo que muchas veces parece invitarnos a hacer justo lo contrario. Si alguien termina el álbum sintiéndose un poco menos solo, sentiré que todo este camino ha merecido la pena.

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