Paula Bonet: ‘Un ovillo de víboras’ o cómo dialogar sobre el lado más oscuro de la belleza

19 / 10 / 2019
POR Julia Mico

Mediante una serie de pinturas y grabados, la artista presenta una relectura de los versos del poeta Charles Baudelaire para dar su visión más crítica y femenina de la belleza.

Después de diez años dedicados casi en exclusiva a la lectura, la ilustración y el dibujo, la artista Paula Bonet vuelve al terreno de la pintura con una exposición en la Galería Ángels de Barcelona inmersa en el contexto del Festival Clàssics, un ambicioso evento de música, teatro, pintura, cine y literatura que desbordará la creatividad y la cultura de la ciudad condal desde el 10 de Octubre hasta el 28 de Noviembre y cuyo tema central esta edición será la belleza.

En línea con esta temática, a través de un conjunto de grabados y pinturas al óleo, Paula Bonet inaugura el próximo sábado 19 de Octubre ‘Un ovillo de víboras’, una exposición en la que la belleza será el tema principal, pero en este caso abordada desde una perspectiva más crítica, y por supuesto femenina: una belleza oscura. Nos enfrentaremos, en el mejor sentido del término, a la “visión de la belleza en la obra de aquel que afirmaba que la voluptuosidad única y suprema del amor estriba en la certidumbre de hacer el mal”, según anunciaba ella misma en su cuenta de Instagram, haciendo referencia al que es universalmente considerado como el escritor maldito, Charles Baudelaire (1821-1867) y acompañando dicha definición con una cita, o más bien perlita, del mismo: “Amar a las mujeres inteligentes es un placer de pederastas”.

De este sugerente modo anunciaba la artista su nuevo trabajo en la red social por excelencia, de manera que Paula Bonet indaga en la oscuridad del concepto de belleza tratado por Charles Baudelaire en la que fuera su obra maestra ‘Las Flores del Mal’ (1857). Sin embargo, lejos de querer ilustrar los versos del poeta, la artista valenciana lleva a cabo una especie de relectura de los poemas, a los cuales se vuelve a enfrentar 15 años después, como “una vuelta a la tela con una mirada nueva:  reposada al atacar la tela y más compleja gracias a la pausa” ya que, tal y como afirmaba en este post, en esta ocasión se enfrenta a los versos bajo una perspectiva de género y una mirada más crítica con el objetivo de establecer un diálogo con el escritor y dando como resultado unas piezas en las que se intuyan las sombras de los poemas originales atendiendo a fragmentos como este, perteneciente al primer capítulo de la obra, ‘Bendición’, que la propia artista compartía con todos sus seguidores:

“¡Ah! ¿Por qué no parí un ovillo de víboras
en lugar de dar vida a irrisión semejante?
¡Oh, maldita la noche de placeres efímeros
en que pudo mi vientre concebir mi condena!”

Vemos en su cuenta obras cargadas de trazos enérgicos, de acción y pasión en las que el propio cuerpo de la mujer se convierte en protagonista, la artista reflexiona, lo piensa, y tal y como ella expone junto a la instantánea de uno de sus autorretratos, pretende reflexionar y sacar a la luz temas tan bellos a la par que delicados como el embarazo: “Dos metros por dos metros de poner y quitar pintura, de construir y destrozar, de buscar el diálogo entre mancha y línea. Pero sobre todo son dos metros de cuestionar al cuerpo, de sentir, por fin, que es de una. Que es entero de una. Vosotros no lo habéis vivido en carne propia, pero habitar un cuerpo que no te pertenece, que siempre se percibe objeto de la mirada dominante, que muta para ser casa de otro cuerpo, que se ensancha y se estrecha y se endurece y cuelga y vuelve a ponerse duro, habitar un cuerpo al que se agrede durante y después de un parto, habitarlo y hacerlo de una, es una de nuestras mayores victorias”, dice Paula en su perfil de Instagram.

A pesar de que no sabemos mucho más allá de lo que la propia artista nos ha mostrado a modo de publicaciones, declara en su cuenta,que serán “imágenes que nombran el mundo también en femenino”, planteando preguntas como “¿en qué momento nos olvidamos de nosotras mismas y nos dedicamos a ser complacientes?”  y con las que de alguna manera  subraya y exalta “esa experiencia femenina, tan poco nombrada, tan en las tinieblas de un mundo donde todo lo masculino tiene fuerza y poder” y de la que carecen respuestas, simplemente, “porque hay palabras que no existen todavía”.

Definitivamente, este batiburrillo de pistas que Paula Bonet nos ha lanzado sobre ‘Un ovillo de víboras” plantea una exposición potente, cargada de significado y con la que se ponen sobre la mesa numerosas cuestiones en las que es necesario detenerse, sobre todo en lo que a la mujer (y su cuerpo) respecta. Si te encuentras por las inmediaciones de la ciudad condal, se vislumbra una cita que no te querrás perder.

www.paulabonet.com

www.festivalclassics.cat