El equinoccio de primavera y lo mitológico marcan la nueva colección de Pepa Salazar

09 / 03 / 2018
POR Marisa Almonacid

El próximo otoño/invierno de la diseñadora está protagonizado por imágenes ficticias, utópicas y absurdas pertenecientes a las culturas primitivas que influyen en los ámbitos locales.

“El imaginario de esta colección es bastante amplio, cuenta con personajes que parten de lo absurdo y que se crean en casi todas las culturas, pero partiendo de aquello que nos rodea. Cuando creamos estos seres mitológicos nos inspiramos en nuestro entorno y se convierte en la idiosincrasia del lugar. En concreto son seres de las fiestas de carnaval del norte de España. La celebración del fin del invierno y el inicio de la primavera”. Nos cuenta la diseñadora valenciana, que ha creado vestimentas a base de elementos cotidianos propios de la agricultura o naturaleza y que utiliza para dar forma a este mundo ilusorio.

Los conceptos de aprovechamiento y reutilización, tan presentes en colecciones anteriores, ahora están basados en la filosofía de km 0 que vertebra el discurso narrativo de su nueva propuesta.” En este caso la reflexión parte de como creamos imágenes ilusorias a partir de lo cotidiano. Los elementos rurales como la paja, la lana o las pieles sirven de catalizador para crear seres inventados y ropajes en las festividades locales que reflejan de forma onírica el día a día y la cultura propia del lugar”. Pepa Salazar presenta en esta nueva colección abrigos rotundos con volúmenes exagerados.”El volumen no parte solo de los patrones en esta ocasión, también está en el tratamiento textil de las lanas retorcidas y cortadas que crean una superficie basta, la cual deforma la figura con el colorido”, por otro lado, prendas clásicas como americanas se convierten en vestidos tableados o en grandes lazadas creando dinamismo sobre el cuerpo.

La colección cuenta también con una gran cantidad de piezas realizadas en punto, con patrones geométricos en tonos rojos y crudos, sello personal de la diseñadora, que se retuercen y modelan sobre el cuerpo. ” En concreto hay un mismo patrón que al trabajarlo o abordarlo desde perspectivas diferentes conseguimos dos piezas totalmente dispares. Intento trabajar con patrones que en plano me llamen la atención”, explica la diseñadora.

Los accesorios y el calzado tienen bastante protagonismo y complementan la colección. “Creo que consiguen ambientar y contextualizar de manera muy clara las prendas dentro del universo de la colección. Los pequeños pendientes botijo o los sombreros de yute, cañamo y cuerda ejemplifican el aprovechamiento de los recursos del lugar para crear estos seres a partir de lo cotidiano”.