Louise Dahl-Wolfe, pionera de la ‘mirada femenina’, en una exposición

25 / 10 / 2017
POR Marisa Almonacid

Eclipsada por sus colegas masculinos, la fotógrafa estadounidense que creó escuela a partir de los años 30, es homenajeada en una exposición de su trabajo en el Fashion and Textil Museum de Londres.

 

 

Fue la fotógrafa de moda más importante de la primera mitad del siglo XX -según el fotógrafo profesional Terrence Pepper-, pero paradójicamente su nombre es desconocido para el público en favor de los herederos masculinos de su trabajo, cuyas carreras brillan más en la historia de la fotografía de moda que la de la maestra Louise Dahl-Wolfe. Para remediarlo, el Fashion and Textil Museum de Londres quiere reconocer su trabajo en la primera gran retrospectiva en el Reino Unido, centrándose sobre todo en los 22 años como principal colaboradora de Harper’s Bazaar, y en la influencia en sus sucesores Horst P. Horst, Richard Avedon e Irving Penn. 

“Cuando empecé no existían los fotógrafos de moda, sólo artistas” -comentó la propia Louise- de modo que al llegar a Haper’s Bazaar en 1936 se abría todo un horizonte de posibilidades estéticas. “Desde el momento en que vi sus primeras fotografías, supe instintivamente que Bazaar iba a verse por fin como quería ”, declaró la editora jefe Carmel Snow, que junto al apoyo creativo de Diana Vreeland – su editora de moda – y  la fotógrafa, logran resucitar la revista de un periodo de decadencia, convirtiendo la publicación en un referente para la sociedad estadounidense de la época.

Hasta la llegada de Louise Dahl-Wolfe las producciones de moda se hacían en interior y estudios, con maniquíes estáticas, rígidas y pasivas. Pero Louise, deja atrás esta estética apolillada y se convierte en la pionera del “female gaze” o la mujer vista por la mujer como sujeto y no como objeto, reflejando una mujer moderna, desenfadada, con ropa cómoda e independiente, mujeres reales en escenarios reales. Saca la fotografía al exterior, a la luz natural, a la calle o a entornos exóticos, con  de imágenes llenas de energía, frescas, dinámicas y espontáneas, siempre cuidadosamente planeadas, pero llenas de libertad y de movimiento.

No sólo trabajó para grandes diseñadores de alta costura como Chanel, Balenciaga o Dior, sino también para las firmas de deporte estadounidense Clare Potter y Claire McCardellen. Otra parte fundamental de su obra, de la que también podemos disfrutar en esta retrospectiva, son los retratos a figuras literarias: W.H. Auden y Christopher Isherwood, Colette y Carson McCullers, o actrices de Hollywood de la década de los 30 y 40 como Bette Davis, Carole Lombard, Vivien Leigh, Lauren Bacall y Veronica Lake.
 

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