Rassa Botanicals o el cultivo de la belleza que no se ve

22 / 05 / 2017
POR Verónica Martín

Trabajar con la energía de cada persona para apaciguarla y equilibrarla es la metodología de este espacio de bienestar de Barcelona que cuenta con su propia línea cosmética.

 

 
Rassa desprende belleza por los cuatro costados, desde sus tratamientos, pasando por sus productos, su imagen y su filosofía. Y no solo una belleza que contemplar, si no más bien el tipo de belleza que ayuda a sentirse bien.

Mucho de ello tiene que ver con su forma de trabajar holísticamente, dándole la misma importancia a la parte material y física como a la parte vibracional y energética: “No sólo ponemos una mascarilla para que la piel esté bien, trabajamos de forma integrativa todo lo relacionado con el cuerpo. La mezcla de la belleza orgánica y las terapias es lo que nos diferencia” explica Idoia Martínez, responsable de comunicación.
 


 
Rassa significa jugo, esencia, gusto en sanscrito y está muy relacionado con el arte, el tacto,… con el sentir. A partir de los centros de Mataró y Barcelona, la evolución natural de esta búsqueda de la armonía integral, llevó a Sandra Dualde, fundadora de Rassa, junto con sus socias Cósima Güell y Lucía Vergara, a crear su propia línea de belleza, Rassa Botanicals. “Leí un libro maravilloso sobre ayurveda y las mezclas de compuestos y empecé a probar en casa sobre mi propia piel y las de mis amigas, ví que funcionaba y daban muy buenos resultados y me pregunté, ¿por qué no probarlo?” cuenta Sandra.

Además de socia, Lucía también se encarga de la dirección de arte, mientras que la dirección creativa es obra de Lucas Jimeno Dualde, diseñador de interiories y mobiliario. Elena López Delamadrid ha hecho las fotografías y Carolina Spencer de Matagalanplantae se ha ocupado del arte floral, un trabajo de equipo para conseguir reflejar la belleza en su sentido más puro y completo.
 


 
Algunos de los productos destacados de Rassa Botanicals son: Biphasic HydraLotin, una limpiadora que sirve además como desmaquillante que hay que agitar antes de usar y que pone de súper buen humor por las mañanas gracias a su aroma; Youth BioAge, un aceite facial con una receta antiquísima que se mezcla con gotas de agua de rosas o de almendras -convirtiéndolo en un sérum para la piel- y que incluye sándalo (con propiedades antiaging y que proporciona mucha serenidad); Peppermint es una hidratante corporal con menta bastante adictiva, y el aceite Serenity Elixir que se aplica en la piel mojada al salir de la ducha y la deja completamente sedosa.
 

 
“Toda la línea se elabora con procesos mecánicos totalmente naturales – del mismo modo que se elabora el aceite de oliva virgen – en un laboratorio orgánico en Alicante con esencias 100% naturales de primera calidad. El equipo que trabaja y produce las mezclas lo hace con armonía, que es muy importante, y muy buen rollo y se lo transmiten a los productos”. Y esta misma armonía impregna todo lo que lleva el sello de Rassa.

Rassa