Carlota Pereda inaugura el Festival de Sitges con ‘Found Alive’, su primer largometraje estadounidense, protagonizado por Chloë Grace Moretz. Un thriller psicológico sobre el trauma y la supervivencia que convierte a la cineasta en la primera mujer española en abrir el certamen.

Hay pesadillas que se repiten una y más noches, y después está lo que vive el personaje de Chloë Grace Moretz en Found alive, la primera película de la madrileña Carlota Pereda. La cineasta responsable de títulos de género como Cerdita (2022) o La ermita (2023), ha cruzado el charco en su primera aventura estadounidense, con la que se ha atrevido a adaptar la novela de Carla Norton sobre la lucha traumática de una joven que fue secuestrada en su adolescencia.
Pereda es la primera mujer española en inaugurar el Festival de Sitges, y a pesar del cambio de idioma, lo hace con un relato que conecta bastante con su filmografía: jovenes en el centro de la narración, y un monstruo afincado en el patriarcado más despiadado al que hacerle frente. Grace Moretz interpreta a Reeve LeClaire, una víctima que, una década después de haber sobrevivido a su secuestrador, se ofrece como acompañante para otras supervivientes menores. El encuentro con varias de ellas le hará rememorar el horror por el que pasó, así como la necesidad de venganza justiciera.
Tanto la cineasta como la actriz, recordada por ficciones como (500) días juntos (M. Webb, 2009), Kick-Ass (M. Vaughn, 2010), Déjame entrar (M. Reeves, 2010) o el remake de Carrie (K. Peirce, 2013), charlaron un rato en exclusiva para VEIN sobre el trabajo en el terror, los thrillers de secuestros y la importancia de la creación artesanal en tiempos de inteligencia artificial.
¿Qué podemos esperar de la película?
Carlota: Que emocione y que sea catártica.
Chloë: Creo que es un thriller psicológico con muchísimo ritmo. También hay un componente narrativo muy delicado e íntimo. El trabajo de cámara es realmente emocionante. Creo que es una historia en la que el público no se va a esperar que vaya por donde acaba yendo. Y continúa sorprendiéndote a medida que avanza. Al final, creo que quedaréis muy satisfechos.
Carlota, ya habías explorado el trauma y el miedo en películas anteriores. ¿Cómo se manifiestan esos monstruos aquí?
Carlota: Creo que están realmente en el corazón de la película, pero también creo que tiene mucho que ver con la idea de seguir adelante, de dejar atrás ciertas cosas. No se trata únicamente del trauma, sino de intentar ver a los supervivientes de un trauma como seres humanos completos, que no están definidos únicamente por aquello que les ocurrió, sino como personas con los pies en la tierra.
¿Y qué se siente al inaugurar el Festival de Sitges de este año?
Carlota: Es emocionante. Es un honor. Nunca pensé que algo así fuera a suceder. Y también es un honor ser la primera directora en hacerlo, siendo además una cineasta española. Y creo que, con esta película en particular, tiene una importancia especial.
Chloë, esta no es tu primera película de terror. ¿Qué es lo que más te atrae del género?
Chloë: El cine de género, en general, ofrece la oportunidad de observar a la humanidad desde una perspectiva muy concreta. Y creo que puedes contar muchísimas cosas con muchísima emoción, todo dentro de un mismo paquete. Tienes esa especie de viaje lleno de adrenalina, pero también interpretaciones profundas y sólidas, además de una gran narrativa y un gran trabajo cinematográfico.
Probablemente, siempre ha sido mi género favorito. Incluso de niña, cuando veía cosas que seguramente era demasiado pequeña para ver, o demasiado pequeña para protagonizar. Pero creo que es el género más emocionante. Y creo que, por fin, da la sensación de que el mundo está empezando a entenderlo, y no solo un pequeño grupo de aficionados. Creo que está teniendo una aceptación mucho más global, y eso me parece realmente emocionante.
Cuando empezaste a actuar, ¿alguna vez soñaste con convertirte en una “scream queen”, como Jamie Lee Curtis en Halloween?
Chloë: Sí. He tenido muchísima suerte en mi carrera al poder adentrarme en algunos mundos muy interesantes dentro del terror y el thriller. Mi primera película fue La morada del miedo [A. Douglas, 2005], cuando tenía seis años. Pude interpretar a Carrie cuando tenía 14. También participé en Déjame entrar, que fue una experiencia realmente emocionante. Así que creo que, simplemente, he ido cayendo en este tipo de papeles porque siempre me ha interesado explorar cuál es el lado oscuro del mundo. Creo que la oscuridad y la luz, evidentemente, son dos caras de la misma moneda. Y hay algo en adentrarse en la oscuridad a través de estos personajes que también te permite sentir la luz que existe al otro lado. Y eso es muy emocionante como actriz.
Carlota ha trabajado con potentes actrices españolas como Carmen Machi y Belén Rueda. Ahora tú también formas parte de su filmografía. ¿Cómo ha sido trabajar con ella?
Chloë: Increíble. Considero a Carlota una amiga. Hace poco estuve rodando en Madrid y fue muy bonito. Me enseñó su ciudad, estuvimos paseando y fuimos a comer a sitios a los que ella iba de pequeña. He disfrutado muchísimo de la amistad que siento que ha surgido entre nosotras y que hemos ido cultivando. Y, además de eso, la respeto muchísimo como cineasta. Creo que es una auténtica visionaria. Creo que lo que está haciendo Carlota es algo muy diferente dentro del género.
También creo que el cine de terror está enormemente dominado por los hombres. Es muy emocionante contar con una voz femenina dentro del género y hacer proyectos que, creo, cambian la perspectiva. Esta película, en manos de cualquier otra persona, sería una película muy diferente. Y es emocionante ver cómo funciona su mente. Cuando terminamos esta película le dije: “Llámame y avísame cuando quieras que participe en otra película, porque iré. Puedo incluso trabajar de técnica en el rodaje”. Estaría encantada de volver a trabajar juntas de cualquier manera.
Carlota: Chloë puede hacer cualquier cosa. Puede ser técnica.
Chloë: Genial, perfecto.
Carlota, ¿cómo fue trasladarte a Estados Unidos para rodar? ¿Lo consideras una evolución natural en tu carrera?
Carlota: Creo que no fue algo que planeara, simplemente ocurrió porque me enamoré del personaje de Reeve en el libro, y quería contar su historia. Para mí, ese es mi objetivo: intentar hacer las películas que elijo. Ya sea porque hay un tema que me interesa, porque hay un personaje que quiero explorar o por lo que sea. Pero no tengo un plan, solo quiero seguir mi instinto tanto como sea posible.
Hemos hablado un poco sobre las mujeres haciendo cine de terror. Me gustaría saber, aparte de Carla Norton, la novelista, qué otras influencias inspiraron esta producción.
Carlota: Me inspiraron mucho supervivientes reales: sus historias, testimonios en primera persona, documentales, libros, pódcasts y entrevistas. Creo que esas son las películas que me inspiraron. Intentaba ser lo más fiel posible a las experiencias reales. Evidentemente, no estamos contando la historia de ninguna persona concreta, pero queríamos intentar ser lo más delicados y fieles posible a la manera en que se procesa un trauma. Pero también tenía me influyó El silencio de los corderos [J. Demme, 1991], Tenemos que hablar de Kevin [L. Ramsay, 2011] y Prisioneros [D. Villeneuve, 2013]. Esas son las películas que tenía en mente mientras hacíamos esta.
Chloë, llevas trabajando desde que eras niña y has aprendido muchísimo sobre la industria cinematográfica. ¿Te gustaría escribir o dirigir algún día?
Chloë: Sin duda, sí. Llevo un tiempo dando vueltas a algo que realmente quiero crear en el futuro. Sé que es casi como tener un hijo: nunca existe el momento perfecto. Quizá lo haga en algún momento, pero siento que es algo a lo que simplemente tengo que lanzarme de cabeza. Ahora mismo estoy escribiendo algo que me gustaría dirigir. Así que sí, ese sería el siguiente paso emocionante para mí.
Las películas de terror y fantasía suelen recurrir bastante a los efectos prácticos y digitales. Me gustaría conocer la postura de ambas respecto al uso de inteligencia artificial en el cine.
Carlota: En mi caso, sé que hay gente que la utiliza para los efectos visuales, dentro de las empresas que se dedican a VFX. Creo que se puede ver en mis películas. Para mí, lo importante siempre es la perspectiva humana. Siempre ponemos a los seres humanos, a las personas, en el centro. Así que no creo que eso vaya a cambiar demasiado para mí.
Chloë: En mi caso, creo profundamente en el arte, en los seres humanos y en las historias contadas por seres humanos. Y lo que estamos haciendo es cine. Con un reparto humano y una directora humana. Con personas que escribieron el guion. Y personas que, antes de eso, escribieron el libro. Así que creo que es necesario establecer medidas de protección para que podamos seguir conservando nuestros puestos de trabajo.Odiaría que alguien de esta industria perdiera su trabajo por esto, especialmente cuando la industria todavía está intentando recomponerse, como tantos otros sectores.
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