#DIVASDELJAZZ: Nina Simone, la suma sacerdotisa del Soul

30 / 11 / 2020
POR Peña Fernández

Una pianista única, una de las voces más impresionantes del jazz y una luchadora por los derechos de los afroamericanos.

La voz de Nina Simone es potente y enérgica, tiene el poder de evocar sentimientos y de hacer del canto más bello un grito de una población que sufre.

Nina una vez dijo que el “Jazz es una palabra blanca para una música negra” y contra ello, quiso demostrar que no había una única música jazz, ni una música negra y romper con los clichés que se habían formado alrededor del género en los años 50 y 60. Su mejor arma, un estilo y una personalidad única: desde el jazz, soul, blues, gospel y pop, Nina Simone utilizó todo tipo de ritmos y fusionó géneros, plasmando una nueva manera de hacer música dominada por la libertad.

Su música es emoción, pero también compromiso. A través de sus letras y el poder de su voz, visibilizaba los terrores a los que se enfrentaba la población afroamericana en una sociedad racista reclamando una sociedad más justa; su fuerte compromiso con la causa la llevó a participar activamente, implicada en movimientos como los panteras negras, en la lucha por los derechos civiles en EEUU.

 

Niña prodigio

Eunice Kathleen Waymon, su verdadero nombre, nació en 1933 en Tyron, una población segregacionista de Carolina del Norte. Fue la sexta de ocho hermanos en una familia de un obrero y una sirvienta doméstica, donde la música formaba parte de la vida diaria, donde todos cantaban y tocaban instrumentos. De hecho, Nina no tenía ni 3 años cuando aprendió, de manera autodidacta y para sorpresa de todos, a tocar el órgano que había en su casa.

Origen de su sentimiento de lucha contra el racismo. Dio su primer concierto a la temprana edad de 10 años en la biblioteca de su ciudad donde, a parte del placer del aplauso aplauso, experimentó los ataques del racismo cuando quitaron a sus padres de la primera fila para sentar a personas blancas. Este episodio marca el inicio de su compromiso en la lucha para reivindicar los derechos de los negros en EEUU que mantendrá durante toda su vida.

 

Espíritu rebelde

Intentó entrar en el Curtis Institute de Filadelfia para formarse como concertista de piano, pero no le permitieron ingresar por su color de piel. Ella no se rindió, y se desplazó hasta Nueva York, con un ambiente más liberal, donde consiguió una plaza para estudiar en el Julliard School.

 

Nacimiento artístico

Para mantenerse económicamente,  en 1954, Eunice empezó a trabajar como cantante en un club, fue entonces cuando tomó el nombre de Nina Simone, al combinar el apodo cariñoso de una pareja (de la palabra española “niña”)  y el nombre de la actriz francesa Simone Signoret.

 

Primeros éxitos

En 1959, consigue un contrato discográfico con el sello Bethlehem y graba su primer disco “Jazz as played in an exclusive side street club” donde da muestra de sus capacidades vocales y de su talento como pianista y compositora. Con un repertorio que se mueve entre el jazz, el gospel, blues, soul y a través de una voz cálida, expresa la complejidad que encierra el alma humana, consiguiendo conquistar a quien la escucha. Su single “I love you Porgy” vendió un millón de ejemplares.

 

Fructífera carrera

De la mano de la poderosa Colpix (Columbia Pictures Records), lanzó diez discos en cinco años, incluyendo grabaciones en estudio, en directos y bandas sonoras de películas como el tema “Wild is the wind”. En 1964 firmó un contrato con la discográfica Philips con la que realizó con siete discos en tres años, dando la vida a temas como “Don’t let be me” o su “Mississippi Goddam!”, un alegato sobre la lucha por los derechos civiles de los negros. Es en esta época que se le empieza a conocer como la Suma Sacerdotisa del Soul. Algunos de sus mayores éxitos son fruto de su relación con la compañía RCA (1966-1974), entre los que figuran sus versión de los Bee Gees “To love somebody” (Bee Gees) y “Ain’t got no/I got life”, del musical Hair. En los años 80, alcanza la fama mundial con temas como “My baby just cares for me” que fue utilizado por la campaña publicitaria de Chanel.

 

El piano

El piano fue un fiel acompañante en la carrera de Nina Simone y su solo acompañamiento y la forma única en la que Nina lo tocaba dio lugar a preciosas piezas tal y como evidencia el álbum “Nina Simone and piano” donde trata temas como la muerte, la soledad, el amor… Inolvidable su interpretación de “My baby, just cares for me”.

 

Contra el racismo

Nina usó su talento para dar voz a la opresión que sufrían los afroamericanos, y tras los asesinatos de Medgar Evers y cuatro niños negros en el bombardeo de su escuela en Alabama, compuso su canción  “Mississippi Goddamn” en forma de protesta. Otros temas que se convirtieron en himnos de la lucha fueron “Four women”, “Blacklash Blues” inspirado en el poema que Langston Hughes le dedicó y “Young, gifted and black.

La artista participó activamente en el movimiento Panteras Negras y colaboró junto a James Baldwin, Sammy Davis Jr. y Harry Belafonte.

Tras el asesinato de Martin Luther King (al que le dedicó el tema lleno de rabia y dolor “Why (the king of love is dead)”) y cansada del racismo americano, dejó su país pasando por Liberia, Suiza, París, Holanda hasta asentarse en el sur de Francia.

A su muerte en 2003 y siguiendo su voluntad, sus cenizas fueron esparcidas por varios países de África.

 

Comparaciones y encasillamientos

Con frecuencia, se la comparaba con Billie Holliday, hecho que le molestaba por la adición de esta a las drogas.También, le irritaba que la encasillaran dentro del Jazz, ya que según ella era el género que los blancos consideraban adecuado para los músicos negros. Fue su empeño por contradecir este pensamiento, lo que la llevó a cantar versiones de temas tan variados como “Suzanne” de Leonard Cohen, “Here comes the sun” de Los Beatles o “Ne me quitte pas” de Jacques Brel, entre otros.

 

Gran legado

Dejó casi 70 álbumes en 46 años de carrera, ofreciendo una gran aportación a los géneros musicales que tocó y reinventando el modo de entenderlos. Tenía el don de apelar a lo más profundo de los sentimientos, una voz versátil que llevaba al oyente a experimentar una gran variedad de sensaciones y la sitúan como una de las grandes de la música jazz y de la música en general de todos los tiempos.

Sus letras y su voz, así como su fuerza y su compromiso, han inspirado a miles de personas en diferentes planos, a la vez que ha sido y seguirá siendo un referente para generaciones de artistas, influencia que podemos apreciar en artistas como Nora Jones.

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