El mundo a través de los ojos de Georgia O´Keeffe

17 / 12 / 2018
POR Antonina Cupe

Figura clave del modernismo estadounidense, conseguía aunar lo abstracto y lo realista. Sus pinturas de flores a gran escala nos invitan a cuestionar nuestra propia mirada.

 

Grey Lines with Black, Blue and Yellow, 1923.

 
De la obra de Georgia O´Keeffe recordamos sin duda sus pinturas de flores a gran escala, así como las de paisajes desérticos inspirados en Nuevo México y las de huesos de animales con los que se topaba cerca de donde vivía. Tras la venta de su cuadro “Jimson Weed/ White Flowers No. 1” por 44.4 millones de dólares hace unos años, se ha convertido en la artista femenina más cotizada.
 

Retrato de Georgia O’Keeffe.

 
Si sólo pudiese destacar una cosa de su trabajo, sería sin duda esa forma tan especial que tenía de contemplar el mundo y plasmarlo sobre un lienzo. Estudió en una escuela de arte pero lo que de verdad cambió su obra y su vida fue conocer al artista y diseñador Arthur Wesley Dow en 1912. La composición era lo más importante para él. O´Keeffe lo describe así: “Su idea era, sencillamente, la de rellenar espacio de una forma bonita”. Esa manera tan especial de entender el arte hizo que la joven se replanteara su trabajo y comenzara a experimentar con formas y colores.  Eran los años 20 y numerosos artistas experimentaban con lo abstracto. Era una época abierta a nuevas perspectivas y miradas. Mostrar un objeto tal y como era dejó de ser lo primordial y dio paso a un interés por parte de muchos artistas de transmitir significados, sentimientos e ideas a través de formas, marcas y colores. O´Keeffe creó así un estilo propio y único que aunaba lo abstracto y lo realista.
 

Jimson Weed/White Flower No.1

 
Sus famosas pinturas de flores a gran escala han sido objeto de debate durante años. Muchos críticos asociaban su obra a la representación de la sexualidad femenina, sin embargo la artista siempre lo negó. Para ella se trataba de una metáfora sobre cómo experimentamos el mundo que nos rodea, lo que vemos y lo que no conseguimos ver. A través de colores y formas consiguió expresar lo que nunca pudo con palabrasSus flores a gran escala impactan al espectador, le embaucan y le hacen cuestionarse la forma en la que observa el mundo a través de algo tan común como una flor. Sus pinturas tienen la función de lupa, magnifican y dan importancia a algo pequeño e irrelevante a ojos de muchos. Nos invita así a pararnos y librarnos de ideas preconcebidas, algo sencillo y a la vez extremadamente complejo
 
Después de O’Keeffe otros artistas e intelectuales han visto en la flor el poder de transmitir sus ideas. Virginia Woolf en su autobiografía vio en la flor una forma de transmitir lo que significaba ser artista, y unas décadas más tarde, el físico y ganador de un Nobel Richard Feynman, propuso una mirada diferente, complementaria al arte de mirar en su monólogo conocido como “Oda a una flor”.
 

Red Canna, 1924.

 

Calavera de vaca: rojo, blanco y azul. 1931.

 

Colinas rojas con pedernal y nubes blancas, 1886-1887.