‘Fashion Revolution Week 2020’ afronta los retos derivados del coronavirus

24 / 04 / 2020
POR David Alarcón

La Semana de la Moda conducida por la plataforma Fashion Revolution conmemora el 7º aniversario del desastre del Rana Plaza, considerada la mayor tragedia humana en la historia del sector.

‘Fashion Revolution’

“La única Semana de la Moda que no ha sido cancelada”. Con esta contundente declaración, el movimiento internacional Fashion Revolution anunciaba hace tan solo unos días la celebración de su esperado evento anual, la Fashion Revolution Week. Fundada con el objetivo de promover e incentivar la responsabilidad social y medioambiental, la creatividad y la retribución salarial ecuánime en el sector de la moda, la plataforma global creada en 2013 por las diseñadoras y activistas Carry Somers y Orsola De Castro se ha convertido en una plataforma fundamental para los trabajadores de la industria.

El 24 de abril de 2013, más de un millar de personas perdían la vida en la que es, aún a día de hoy, la mayor catástrofe del sector textil: el colapso del Rana Plaza. El bloque de edificios, ubicado en el corazón de Dhaka, capital de Bangladesh, acogía infinidad de fábricas de ropa y talleres manufactureros. Las instalaciones constituían el epicentro de gran parte de la producción de grandes grupos internacionales como Bennetton, Inditex o Primark, llegando a emplear a más de 5000 personas, quienes trabajaban a contrarreloj para cumplir con los pedidos provenientes de occidente.

Derrumbe del edificio Rana Plaza / AFP

Pero un día se advirtieron una serie de profundas grietas en la estructura y en la planta del edificio. El 23 de abril de 2013, gran parte de los medios de comunicación nacionales se hacían eco de las nefastas condiciones en las que se encontraba la instalación, advirtiendo del serio peligro que corría. No obstante, las recomendaciones fueron ignoradas por los supervisores encargados de garantizar la seguridad del inmueble, obligando a los empleados a reincorporarse a sus puestos trabajo. A la mañana siguiente, en plena hora punta, el edificio se derrumbó dejando más de 1000 víctimas mortales y cerca de 2500 heridos, protagonizando el mayor desastre humano de la industria de la moda.

El terrible siniestro obligó a las empresas a adoptar nuevas medidas e implementar planes renovados en cuestiones de garantía y protección laboral, siendo el Acuerdo de Bangladesh sobre Seguridad en la Construcción de Edificios e Instalaciones de Sistemas contra Incendios uno de los primeros en firmarse. Pero más allá de las acciones emprendidas por firmas de moda, gobiernos y sindicatos empresariales, surgió un movimiento con el propósito de garantizar que catástrofes como la del Rana Plaza no volviesen a ocurrir nunca: ‘Fashion Revolution’. “Hay muchas maneras de ser un revolucionario de la moda. Usa tu voz y tu poder para hacer cambios positivos”. Con esta premisa, la plataforma nacida para visibilizar todas y cada una de las cuestiones encubiertas del segundo sector más contaminante del planeta invitó a los profesionales de la industria a sumarse a su revolucionaria iniciativa.

#WhoMadeMyClothes, la iniciativa emprendida por Fashion Revolution

Su primera acción, con la que animaban a la sociedad a cuestionarse el origen de las prendas que tenían en su armario bajo el hashtag #WhoMadeMyClothes, dio la vuelta al mundo. Pero, lejos de restringirse a un fenómeno viral, Fashion Revolution consolidó su presencia en el sector de la moda, forjando una legión de seguidores que reclamaban transparencia y justicia. Así nació la Fashion Revolution Week, una semana dedicada a abordar todas las cuestiones opacadas por beneficios empresariales, desfiles multitudinarios y noticias sin contenido ni trasfondo. Desde 2014, la plataforma a favor de la ética empresarial y productiva celebra este evento cada mes de abril, conmemorando la catástrofe del Rana Plaza.

Este año, la Semana de la Moda más revolucionaria se enfrenta a un reto de proporciones colosales: la pandemia del coronavirus. Un fenómeno sin precedentes que amenaza con acrecentar la disparidad y la desigualdad, cuyas consecuencias siguen siendo aún a día de hoy un enigma. Por este motivo, la organización del evento ha rechazado cancelar su gran cita anual, trasladando en su lugar los talleres y las conferencias al mundo online. “Más allá del devastador coste humano y económico de la pandemia, siete años después del colapso de la fábrica Rana Plaza en Bangladesh, los abusos de los derechos humanos, la esclavitud moderna y la degradación ambiental siguen siendo una realidad explicaban en un comunicado emitido en sus redes sociales.

#WhoMadeMyClothes

Del 20 al 26 de abril, la Fashion Revolution Week 2020 abordará cuatro áreas claves del sector de la moda: consumo, composición, condiciones y acción colectiva. Cuatro cuestiones que deben ser debatidas y sobre las que se deben tomar medidas con urgencia, tal y como señala el ‘Fashion Transparency Index’ publicado esta misma semana. Este informe, publicado anualmente, analiza cómo de trasparente son las 250 empresas de moda más grandes del mundo a día de hoy,  visibilizando sus acciones y sus efectos derivados. Además de su emisión en streaming, esta quinta edición incorpora otras dos novedades: la creación del hashtag #WhatsInMyClothes, poniendo el foco de atención en las sustancias que componen las prendas; y el Fashion Open Studio, el primer escaparate internacional del sector en apostar íntegramente por una programación digital.

#WhatsInMyClothes