Las mujeres olvidadas de la Bauhaus

01 / 09 / 2020
POR Nuria Miralles

Fueron ignoradas, escondidas tras el apellido de su marido o relegadas al sector textil. Casi un siglo después, sabemos que mujeres como Lilly Reich, Marianne Brandt o Anni Albers, formaron parte de este movimiento. 

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Las tejedoras en la escalera de la Bauhaus, 1927

La Escuela de la Bauhaus, fundada en Alemania por Walter Gropius en 1919, supuso una revolución en el mundo del diseño. Acortó la distancia que existía entre arte y arquitectura. Muchas de sus creaciones abrieron el paso de la vanguardia al arte moderno. Fue un ejemplo de creatividad y experimentación, de donde nacieron verdaderas obras maestras que, actualmente, nos siguen sorprendiendo. Mucho se ha escrito acerca del trabajo de artistas y maestros de la Bauhaus como Walter Gropius, Josef Albrs, Paul Klee, Oskar Schlemmer o Mies van der Rohe. Sin embargo, poco sabemos de las 462 mujeres que también enseñaron, estudiaron y crearon un innovador cuerpo de trabajo en la misma escuela.

En la década de los años 20 del siglo pasado, a las mujeres ya se les permitía estudiar en esta escuela pese a que muchas instituciones académicas todavía prohibían la inclusión. Sin embargo, Walter Gropius defendía que las mujeres no estaban dotadas para realizar ciertas funciones porque, mientras que los hombres pensaban en tres dimensiones, ellas solo lo hacían en dos, por lo que alentaba a la distinción de tareas de hombres y mujeres. Por eso, destinaba a estas mujeres a realizar funciones “más femeninas” como el textil o la cerámica cuando los hombres podían enfocarse en la pintura, la arquitectura o la escultura.

Lo cierto es que, pese a las restricciones que las mujeres sufrieron en la Bauhaus, consiguieron desarrollar una vida creativa y profesional. Realizaron tapices y fotografías, diseñaron piezas de mobiliario, objetos modernos de diseño, vanguardistas cerámicas o proyectos de interiorismo. Estas son algunas de las mujeres que forman parte de la historia de la Escuela de la Bauhaus.

· ANI ALBERS ·

Albers llegó como estudiante a la Bauhaus en 1922. Muy pronto dominaría la técnica de los telares, siendo capaz de tejer lo que algunos artistas pintaban en lienzos. Fue asistente de la profesora Gunta Stölzl y ejerció como directora en funciones del taller textil en varias ocasiones entre 1929 y 1931.

Alfombra para habitación infantil, 1928

Nudo, 1947

· LILLY REICH ·

Fue la segunda mujer en dirigir un taller en la Bauhaus, en 1932 se convirtió en la directora del Departamento de Diseño Interior. La mano derecha de Mies van der Rohe durante una década y a la que se le atribuye, si no la autoría, la colaboración en algunos proyectos con el arquitecto. Juntos desarrollaron el Pabellón de Barcelona y la Casa Tugendhat, dos edificios emblemáticos de la historia de la arquitectura moderna.

La silla (b42), 1927. De Lilly Reich y Mies van der Rohe

Los interiores de la Casa Tugendhat, 1928-30

· MARIANNE BRANDT ·

Marianne Brandt creó decenas de objetos cotidianos inspirados en el arte. Desde lámparas a ceniceros, cafeteras, recogedores o juegos de té. Fue la primera mujer en ser admitida en el Taller de Metales de la Bauhaus en 1924 y se convirtió, poco tiempo después, en la vicerrectora del mismo. Era la primera figura femenina en dirigir un taller en la escuela.

Tetera modelo MT 49, 1924

Lámpara de mesa Tastlicht, 1960

· GUNTA STÖLZL ·

Se inscribió en la escuela en el invierno de 1919 e ingresó en el taller de tejidos, del que fue maestra de 1925 a 1931 tras una revuelta de las propias alumnas. Stölzl fue una de las mujeres que pasaron más tiempo vinculadas a la escuela, primero como alumna y después como maestra. En sus obras de arte hechas con hilo se combinaban tanto técnicas artesanales como los últimos avances en producción industrial.

Alfombra Knotted Floor, 1923

Weavingby, 1928

· ALMA SIEDHOFF-BUSCHER ·

En 1923 formó parte de la primera exposición de la Bauhaus, para la que diseñó muebles para habitaciones de niños en el Haus-am-Horn en Weimar, así como un teatro de títeres y otros juguetes. Ella sería también la autora de uno de los grandes éxitos y símbolos de la Bauhaus: un sencillo juego infantil de construcción de barcos hecho con piezas de madera y colores primarios.

Juego de construcción, 1924

Mobiliario Haus-am-Horn