Mujeres y niñas, las víctimas olvidadas del cambio climático

10 / 12 / 2019
POR Julia Mico

Con motivo de la Cumbre del Clima, analizamos y visibilizamos la dimensión de género de un problema que, a pesar de ser mundial, no afecta ni desafía a todas las personas por igual. 

Imagen vía Ecodes

Tal y como declaran las Naciones Unidas: “El cambio climático es el mayor desafío de nuestro tiempo y nos encontramos en un momento decisivo” Los huracanes, tifones, inundaciones y demás efectos meteorológicos, junto con el aumento del nivel del mar tienen un alcance mundial y una escala sin precedentes. Sin embargo, el impacto negativo del cambio climático no afecta a todos por igual, los colectivos más desfavorecidos son los más afectados y por desgracia, las mujeres y niñas son una vez más las protagonistas en este ámbito, siendo además una minoría en las tomas de decisiones sobre estrategias y soluciones climáticas a nivel mundial. Contradictorio, ¿verdad?

Ante esta situación, la Fundación de Ecología y desarrollo (Ecodes) profundiza en los impactos diferenciados del cambio climático para mujeres y niñas a través del informe Perspectiva de género en las migraciones climáticas. Con motivo de la Cumbre del Clima que se celebra esta misma semana en Madrid, nos sumamos a esta iniciativa para recordar cómo y por qué las medidas contra el cambio climático deben tener, si o si, una perspectiva de género.

Imagen vía ONU
  • Según el informe, el hecho de que el cambio climático incida directamente en los factores más esenciales para la vida como el agua o la alimentación, aunado a que los roles de género tradicionales posicionan a la mujer como encargada del hogar y a su vez de estos factores esenciales en peligro, provoca que sean estas las más afectadas por los impactos climáticos, ya que están “marcadas por discriminaciones socioestructurales preconceptualizadas, que determinan su inferiorización y la negación de derechos en razón de su género”, tal y como afirma Beatriz Felipe en el informe.
  • En cuanto a las implicaciones y efectos de desastres naturales derivados del calentamiento global como la escasez de agua o las inundaciones, el informe analiza como estos problemas perjudican de manera desigual a la salud de hombres y mujeres, siendo las últimas las más perjudicadas.
  • Otro factor decisivo es la migración, desde diversos puntos de vista. Según el estudio, es necesario reflexionar sobre “cómo las mujeres y las niñas se enfrentan a graves amenazas cuando sus parejas migran en contextos de crisis generadas por la sequía, por ejemplo, y ellas permanecen en el lugar de origen” ya que se enfrentan con situaciones de precariedad, abandono o discriminación convirtiéndose en víctimas indirectas de migraciones climáticas.
  • Desde otra perspectiva de las migraciones, en los campos de refugiados o desplazados a los que se ven obligados a ir las personas afectadas por los desastres climáticos, las mujeres y las niñas “sufren altos índices de vulnerabilidad y violencia”. Bajo esta condición de “refugiadas”, todas ellas se enfrentan, según el informe, a diversas injusticias derivadas de las desigualdades de género: no se tienen en cuenta sus necesidades, tanto a nivel físico como de higiene; son perjudicadas en el suministro de alimentos; son excluidas de la gestión y organización de los propios campos de refugiados, y sobre todo, el informe subraya el hecho de que en este contexto las mujeres y las niñas migrantes climáticas “se exponen a ser víctimas del tráfico de personas con fines de explotación sexual, a la precariedad laboral, a sufrir racismo y xenofobia, matrimonios infantiles forzados, mutilación genital o menor acceso a la educación”.

A pesar del trabajo realizado por dirigentes, gobiernos, plataformas y organizaciones a nivel mundial frente al problema del cambio climático, como la Cumbre del Clima (COP25), es necesario visibilizar enfoques como el de este informe en el que se relacione este problema con otros de los grandes retos a los que nos enfrentamos como especie: las migraciones y la desigualdad de género. Tal y como afirman desde la Guía de comunicación de género y cambio climático, “!no habrá justicia climática sin justicia de género¡