Veganos que no dicen ser veganos antes de 5 minutos

13 / 10 / 2017
POR Kike Adela

Ser vegano es mucho más que comer kale o conocer las diferencias entre el tempeh y el tofu, este estilo de vida requiere de gran fuerza de voluntad, sobretodo para no contar “que eres del club” antes de 5 minutos.

 

El veganismo es un estilo de vida cuya popularidad no para de crecer y que conlleva, entre otras cosas, no poder zamparse un bocadillo de queso o cualquier cosa que no sea verde.

Los motivos para someterse a tal castigo recaen en la preocupación por el medio ambiente, la salud y por supuesto los animales. Al evitar todo tipo de productos de origen animal, los veganos tratan de solucionar aquellos problemas que nos ocupan y preocupan en el S.XXI. Nada de carne, ni pescado, tampoco huevos, miel o cualquier clase de lácteo, si es o proviene de un animal ¡no puedes comerlo!

Pero el veganismo va mucho más allá de la dieta, no solo se ha de tener en cuenta la comida, sino cualquier acción vinculada con la explotación animal; no poder usar según que maquillajes, productos testados en animales, vestir prendas de lana, seda o cuero, son algunos de los ejemplos de las limitaciones que conlleva ser vegano más allá del plato.

Via @beigetype

Como imaginaréis, no es fácil, pero cuando consigues llevar este estilo de vida, los problemas no han acabado, hay una cosa que requiere aún más fuerza de voluntad, no contarlo.

Muchos deciden mantener su decisión en privado; después de convencer a tu madre de que es posible sobrevivir a base de quinoa y espinacas, no te apetece repetirle el discurso a tu abuela… Ser discreto sobre el tema es una opción recurrente, ya que hacer entender al resto del mundo tus motivos para seguir esta dieta puede resultar difícil, así que decides ser “un vegano en el armario”.

Pero otros no pueden resistirse; ser fiel a tus ideas y sacrificarte diariamente al obviar la sección de charcutería es un mérito que has de compartir con el mundo. A pesar de saber que tu vida como vegano será incomprendida por la mayoría, sufrir por tus convicciones te llena de seguridad y orgullo, eres un mártir contemporáneo que renuncia a comer nuggets por el bien común y el bienestar animal, has de contarlo, y además, no resulta tan fácil esconderlo…

Unknown, via @noeloquence

Sientes la necesidad de revelarlo de inmediato, aunque sea a alguien que has conocido hace solo 5 minutos. Al fin y al cabo, ser vegano y no decirlo es como ir al gimnasio y no hacerse una foto en el espejo. Pero la felicidad momentánea de anunciar tu condición pasa rápidamente a un segundo plano y empieza la avalancha de preguntas:

¿Vegano? ¿Entonces qué comes? ¿Pero pollo si no? ¿Y pescado? ¡Pero es natural comer carne!

Por mucho que te duelan los oídos, intentas responder a las preguntas seriamente, aunque eso sea lo último que te apetezca hacer al ver que todos zampan hamburguesas y tu tienes un tupper con lechuga.

Repudiado por los carnívoros que te rodean, buscas refugio en los tuyos, los que son como tú, VEGANOS. Pero en ellos no encontrarás mucho consuelo. Una entramada red de etiquetas y categorías organizan esta avanzada sociedad cuyos integrantes se clasifican en innumerables y variados perfiles:

Vegano justiciero; Aquel que se pelea con la camarera porque no tienen leche de soja.

Vegano activista; Su dieta se extiende a la política, “especista” es su insulto preferido para atacar tu papel en el sistema.

Vegano deportista; Su outfit son los leggings de comercio justo y un top de lycra orgánica con el logo de PETA.

Vegano animalista: El #animallover auténtico, el que tiene 5 gatos y 4 perros y tampoco come pollo.

Vegano ecologista: No le importan los animales pero sí el calentamiento global o el agujero en la capa de ozono, él lo hace por el planeta.

Vegano dietista; El que comenta que esa salchicha que te estás comiendo producen cáncer, y no lo dice él, “lo dice la OMS”.

 

 
“Cowcaine” via @louisecehofski

Desde luego el veganismo es un estilo de vida que supone esfuerzo ante y durante, pero a pesar de vivir a contra corriente, muchos encuentran en sus conviciones una satisfación que la mayoría encuentra en el pollo frito.

#VeinFood