Claves para desarrollar la creatividad en tiempos difíciles

15 / 11 / 2021
POR Irati Fernández

El pensamiento lineal y las habilidades técnicas no alcanzan a abordar toda la complejidad de un mundo en transformación. Urgen nuevas formas de solucionar los problemas, de gestionar los cambios. Hablemos de diseño.

Workshop de modelado de arcilla, en el FabLab de IED Madrid

Los problemas nuevos nos fuerzan a encontrar soluciones nuevas. Esto se ha demostrado en muchos momentos a lo largo de la historia, donde la creatividad, ya sea personal o colectiva, se ha elevado como la gran fuerza que nos mueve a a expresar, comunicar, cambiar y avanzar. Con el confinamiento por la COVID-19 nacieron cientos de iniciativas, llevadas a cabo en muchos casos en el ámbito de lo doméstico, para combatir las distancias físicas y la soledad. Ya se sabe que en tiempos de crisis se agudiza el ingenio. Como consecuencia, creamos puentes de comunicación nuevos, programas culturales online, actuaciones en streaming… Todo tipo de plataformas y redes que nos llevaron a estar más conectados, incluso de punta a punta del globo terrestre.

La explosión de creatividad que se vivió en pleno confinamiento no debería ser un mero paréntesis, sino un punto de inflexión en la irrupción de un nuevo paradigma: Urgen nuevas formas de solucionar problemas, de gestionar los cambios. El pensamiento lineal y las destrezas puramente técnicas no alcanzan a abordar toda esa complejidad. Y ahí es donde el pensamiento del diseño cobra un papel protagonista. La crisis sanitaria trajo muchas transformaciones, pero a día de hoy -tras casi dos años de esfuerzos médicos y sociales-, todavía seguimos enfrentándonos a retos interplanetarios que vienen de lejos: el colapso medioambiental, el impacto tecnológico y las desigualdades sociales.

Proyecto ‘Words’, por estudiantes de IED Barcelona

Muchos diseñadores han hecho suyas las palabras de Alan Moore, quien en ‘Do Design – Why beauty is key to everything’ explica: “A medida que nos enfrentamos colectivamente a desafíos reales y significativos, no deberíamos adoptar un sistema que aspire a un cambio progresivo: debemos crear y diseñar mejores cosas”. Es decir, debemos proponer creaciones a la altura de los retos que nos encontramos; responsabilizándonos por “el Total”: la ética, el proceso de producción, los objetos a los que da lugar y el mundo que habitamos.

Un buen ejemplo, también coincidente con la pandemia, es el caso de Marine Serre. Con un diseño centrado en lo humano, la diseñadora se pregunta What can I do for you today? y, guiada por una filosofía ecofuturista, lanza su UNIQUE REGENERATED T-SHIRT PATCHWORK, que marca un compromiso radical con la circularidad en la industria de la moda, donde englobar la obtención de materiales, la producción y el proceso de diseño.

En las instalaciones de IED  Madrid

Y este caso es sólo uno de los más recientes, puesto que llevamos varios años viendo iniciativas comprometidas; como tantas veces hemos tenido la oportunidad de mostrar: el procesamiento textil de los residuos de alimentos o propuestas benéficas como una moda contra el racismo son solo algunas de las incontables propuestas al alza que transforman poco a poco nuestra forma de consumir moda.

En el plano de las start-ups, el 2021 ha visto nacer o crecer iniciativas muy diversas pero caracterizadas por su dimensión colaborativa e inclusiva, su fuerza innovadora y el talento que concentran. Algunas de ellas, por ejemplo, son acogidas por La nave, en el barrio madrileño de Villaverde, un sandbox de innovación, el más grande de Europa, donde se testarán diferentes artilugios para las ciudades del futuro.

 

XR Lab, en las instalaciones de IED Barcelona.

Además, de la mano de la pandemia, hemos visto crecer propuestas audiovisuales en todo tipo de eventos y formatos. Durante la pasada Semana de la Moda de París, Balenciaga sorprendió proyectando un episodio especial de Los Simpsons. Un fenómeno viral que captó la atención de un público amplio gracias al empleo de la tecnología, el formato fashion film y una referencia cultural mundialmente conocida. 

La creatividad es una de las habilidades más transversales que puede desarrollarse. Tiene una enorme importancia en todas las áreas del conocimiento y el pensamiento humano. Sin embargo, a pesar de ello y del reconocimiento que se da en la práctica a las capacidades creativas, su aprendizaje y enseñanza sigue siendo alarmantemente escaso en la formación educativa. Parece excepcional encontrar esa formación que impulsa a la reflexión sobre el diseño, la flexibilidad, la capacidad de trabajar en equipo y la unión de conocimientos técnicos y soft skills en las escuelas tradicionales. Propuestas como las del IED, con sedes en Barcelona, Madrid y Bilbao; abren ese camino a los profesionales del mañana una vez más con sus másteres, postgrados y programas de formación continua en diferentes campos del diseño (Moda, Management, Diseño y Visual Communication).

IED Kunsthal Bilbao

En su amplia oferta de cursos, puedes encontrar programas que forman en nuevo liderazgo e innovación, como, por ejemplo, su MDI en Design Management o el Master en Design and Innovation

En el plano de la comunicación, destacan sus programas alineados con las profundas transformaciones sociales y tecnológicas, como el Master in Virtual Reality o el Postgrado de Moldeado y Animación 3D para Motion Graphics.  

Sus escuelas de moda abordan la pluralidad de perfiles de una industria compleja, desde la figura del diseñador hasta roles como el de Fashion Creative Director o especialista en Moda Ética y Negocio

El compromiso social y con el entorno es una de los rasgos clave de la visión educativa del IED, con cursos como el Master en Paisajismo Urbano Sostenible o el Master en Diseño de Servicios para la Silver Economy

Aula Magna, en IED Barcelona

Si quieres seguir explorando tus facultades creativas para poder desarrollarte profesinalmente, fortalecer tu pensamiento del diseño y construir narrativas con las personas en el centro, no dejes de alimentar tu imaginación, de forma autodidacta o de la mano de profesionales experiementadxs en el ámbito de la innovación. Queda mucho por hacer. Lo importante es ponerse manos a la obra. Por dónde empieces es lo de menos. Las vías son infinitas.

Fabricación y montaje de estructuras para el Museo Thyssen Bornemisza, en FabLab de IED Madrid

Proyectos de Estudiantes en IED Madrid durante las residencias internacionales con Frans Magereel Centrum, en Bélgica

IED Barcelona