Agustín Paños: Moda y sentimiento.

11 / 03 / 2021
POR Juan Marti

Hablamos con el joven diseñador sobre “Polio” un proyecto que derrocha talento y un estilo personal e inclasificable.

Uno no sabe cómo describirlo, pero Agustín tiene ese algo. Llámalo estilo, gusto o incluso “rollo” pero está claro, que éste joven conquense tiene esa aura que poseen los creadores de moda, de tendencias. Muchos, como confesaba Chloe Sevigny construyen su forma de vestir devorando revistas, blogs, películas… empapándose de referencias para encontrarse a ellos mismos en lo que a estilo se refiere. Pero hay otras personas, que parecen extraterrestres llegados de una dimensión más afortunada, que nos ponen a todos los dientes largos al ver cómo de forma innata definen su estilo con una facilidad tan pasmosa que hasta produce rabia. Por suerte, Agustín tan joven como generoso, y aún siendo un recién graduado en moda, ha compartido su esencia a través de proyectos como el de “Polio” en el que inspirado en la historia de su abuela, toda una superviviente, ha elaborado unas prendas únicas y especiales en las que no solo ha plasmado su amor por la moda, también su amor por la vida y el arte de la confección.

 

Creciste en Villanueva de la Jara, un pequeño pueblo de Cuenca. ¿De qué manera han influido en tu visión de la moda el vivir hasta los 18 en esa zona?

Creo que es importante recalcar que la zona en la que creces y en la que te crías, te influye para el resto de tu vida de una manera increíble. Para mí ha sido muchísimo más difícil adquirir conocimientos sobre referencias, artistas, música… puesto que además de haber nacido en un pueblo de dos mil habitantes, no vengo de una familia de artistas. Me parece que la gente no es consciente de que existen muchos privilegios al criarte en una ciudad grande como Madrid y más si tienes padres artistas. Ya no solo en términos artísticos, si no que el simple hecho de ser tú mismo puede tardar mucho más en llegar. La gente no es consciente de la cantidad de facilidades respecto al acceso que hay en una ciudad para llegar a la cultura, ni de lo increíblemente difícil que es, si te encuentras en un sitio como un pueblo de Cuenca. Nadie elige el sitio  el lugar donde nace. Con todo esto no quiero decir que reniegue de mis raíces, puesto que yo amo mi tierra, ni mucho menos que sea peor nacer en un sitio que en otro, pero sí que es verdad que puede generarte ciertos privilegios y creo, sobre todo, que la gente que los tiene, debería ser consciente de ellos.

 

 

A los 18 te marchaste de allí para estudiar en Madrid. ¿De qué manera afectó este traslado a tu faceta como diseñador? ¿Crees que es necesario para los jóvenes diseñadores el volar lejos del nido?

Ha sido totalmente necesario volar lejos, ya que, para ser diseñador solo te puedes desarrollar en una ciudad. Por desgracia, es así. A mí el marcharme me cambió totalmente; se abrió ante mi un mundo de posibilidades, haciéndome como soy ahora mismo. Relacionarme con gente que tenía los mismos intereses que yo no era algo a lo que estuviera acostumbrado. Esto me ha enriquecido muchísimo y me ha dotado de mi criterio actual. Pasé de sentir mucha inseguridad con lo que hacía, a darme cuenta de que era algo viable y con lo que me podía expresar casi de manera totalmente libre. Todo el mundo me dice que soy una persona distinta y mucho más feliz desde que me mudé a Madrid, y es que esa es la realidad, aunque tenga la parte negativa de que cada vez estoy más lejos de mi familia.

 

¿Cómo describirías tu etapa en Madrid? ¿Crees que es una ciudad capaz de despertar los estímulos de alguien interesado en la moda?

Creo que Madrid es una ciudad súper interesante y llena de un movimiento cultural muy enriquecedor. Es un lugar con mucha vida, te ofrece multitud de cosas para hacer y para ver. Además, para mí ha sido un cambio bastante grande pasar de vivir en un pueblo a llegar a Madrid, donde al principio todo me llamaba la atención, y me parecía nuevo. Creo que la mayoría de cosas que me ha aportado ésta ciudad son positivas y que tienes todo lo que un estudiante de diseño puede querer: amistades, sitios increíbles y la oportunidad de generar alrededor de ti un ecosistema de relaciones súper creativo.

 

 

¿Qué referencias has tenido y tienes actualmente? ¿Crees que los jóvenes diseñadores deben guiarse por lo conseguido de aquellos ya establecidos en la industria?

Me cuesta mucho saber que son las cosas que me inspiran o que es lo que tomo como referencia; casi cualquier cosa puede servir de inspiración. Es obvio que todos tenemos diseñadores famosísimos a los que vanagloriamos, pero creo que ahora se está poniendo mucho más en valor entre nosotros el apoyarnos y reconocernos el trabajo que hacemos mutuamente. Cada vez el intercambio de referentes es más frecuente y está más aceptado, puesto que, a día de hoy, probablemente esté ya todo hecho, solo queda jugar y mezclarlo de nuevo. Sí que es verdad que me siento atraído especialmente por firmas como Situationist, Ottolinguer, Y/Project, Charlotte Knowless, Nensi Dojacka… por ponerte algunos ejemplos.

 

En tu instagram @aguspaos puede observarse que tienes un estilo de vestir muy personal, ¿dirías que diseñas prendas que tú mismo llevarías o separas tus creaciones de lo que te gusta a ti llevar en tu vida diaria?

Normalmente las creaciones que hago son prendas un poco más especiales. Quizás en el uso diario se pueden utilizar algunas de ellas, pero otras tal vez están más enfocadas al tema de comunicación y a nivel creativo, con el fin de que muestren lo que puedo llegar a hacer. Sin embargo, creo que siempre puedo tener una ocasión para poder ponerme la mayoría de las cosas que diseño. Obviamente, son prendas que a mí me gustan y que me encantaría poder llevarlas más. Aunque al final esto no es algo que haga yo en concreto; todo el mundo hace prendas que pertenecen al mundo de la comunicación, que son las que llaman la atención, y otras que son las que finalmente te pones.

 

 

Parece ser el cajón de sastre donde se engloban la mayoría de tus proyectos ¿Cómo nació exactamente y qué papel ha ejercicio en tu carrera?

Pues originalmente nació como un proyecto de clase, donde tuvimos que hacer una cuenta de Instagram para promocionar lo que estábamos haciendo. Así que aproveché la oportunidad de crearla, para después seguirla utilizando a modo de diario visual y tener un sitio donde sentirme libre de subir lo que me fuera apeteciendo. Sí que es verdad que me cuesta bastante esfuerzo tener la cuenta actualizada y usarla de verdad, como un diario, aún así ahí es donde mejor se puede ver lo que represento como diseñador.

 

Tu último proyecto toma el nombre de una enfermedad conocida como “Polio” ¿Por qué has elegido ese título?

A lo largo de la carrera siempre había realizado proyectos con inspiraciones mucho más banales o prácticas, pero en este caso sentía la necesidad de hacer algo mucho más cercano. No sé si por el momento en el que nos encontramos o por que realmente mi abuela tuvo la enfermedad cuando era pequeña y le ha causado muchas dificultades a lo largo de su vida, hasta incluso derivarle en trastornos de depresión. Ella fue costurera y trabajó muy duro durante toda su vida porque no tenían muchos recursos, y actualmente a sus 80 años siente una apatía bastante grande por todo. No es fácil de tratar, aunque, curiosamente, soy de los pocos de la familia que ha conseguido una relación genuinamente buena con ella. Pensé que realizar el trabajo inspirándome en su persona, e involucrara en el proceso, haría que estuviese mucho más entretenida y con suerte quizás revivir un poco de la ilusión que aún sentía por la costura. Ese es el motivo por el que intenté transformar el concepto que tenía ella de la palabra “Polio” e intentar  trasmitir algún tipo de sentimiento positivo en mi abuela. Creo que al final lo conseguí y me alegro muchísimo.

 

 

Por ahora no te has centrado en desarrollar tu propia marca, prefieres crear proyectos independientes, ¿por qué?

Crear una marca es algo que requiere muchísimo esfuerzo, tiempo, dinero y muchos contactos dentro del mundillo, por lo que creo que no es  el momento para mí. Pienso que puede ser un proyecto a realizar, pero en un futuro bastante lejano. La situación tampoco ayuda, necesito todavía mucha más experiencia en el sector y por eso trataré primero de trabajar para alguna marca que comparta mi visión.

 

Ahora resides en Milán, una de las capitales de la moda, ¿a qué se debe ese cambio?

Pues éste cambio ha sido, más que nada, para intentar rentabilizar todos los años que llevo invertidos en esto. He empezado un master que está más centrado en la dirección de producto dentro de una marca, porque actualmente en el mercado es lo que está más demandando, y que probablemente me ayude a la hora de conseguir un trabajo remunerado, quizás en Italia. También me he trasladado aquí para tratar de empaparme del imaginario que te puede aportar una ciudad nueva.

 

 

¿Crees que España es el lugar indicado para desarrollarse creativamente como diseñador? ¿Hay apoyo para los jóvenes diseñadores?

Si te digo que España es el país adecuado para el “gremio artístico”, te estaría mintiendo de una manera exagerada. Todas las oportunidades laborales que he tenido para trabajar como diseñador han sido fuera de España. Por no hablar del nefasto sistema de prácticas en el que estamos envueltos en el país. Todas las marcas se aprovechan de las ganas de los recién formados diseñadores para conseguir que trabajen gratis, lo hacen todas las que conozco, y es algo que realmente necesita una regulación, puesto que no depende de nosotros. Si tu rechazas una oportunidad por la falta de remuneración, las marcas encuentran en seguida a otra persona y se debe a que, lo más preciado, ahora mismo en el mercado laboral del diseño, es la experiencia.

 

¿Qué proyectos te esperan para 2021?

De momento, para este año tengo que estar bastante centrado en el master que estoy haciendo, así que no me queda mucho tiempo para hacer algo grande como “Polio”. Todavía tengo algún proyecto que saldrá pronto. Simplemente espero que toda esta situación me deje desarrollar mis planes sin problema y poder pasar a formar parte de alguna firma, quizás aquí en Milán… o dónde me depare el futuro.

 

Más sobre Agustin Paños en @01.000001 @aguspaos

Créditos:
Project by Agustin Paños Pareja
Fotografía: Paula Vila Pérez
Asistente de Arte: Alexia Sayago
Make up: Belén Sánchez
Asistentes de estilismo: Marina Llorente de Carli y Javier Valiente
Asistente de fotografía: Susana
Modelos: Maria Viñas, Sergio Gómez, Jiaqui Zhou, Mariang Maturana, Alexia Sayago.