Así reacciona la moda al movimiento ‘Black Lives Matter’

12 / 06 / 2020
POR María Leache

A través de donaciones y comunicados, las casas de moda han demostrado su apoyo a la comunidad negra. Eso sí, sus filas siguen siendo mayoritariamente blancas. 

ASAI x Fenty, 2019. Imagen de Florian Joahn.

El movimiento ‘Black Lives Matter’, reaparecido tras la muerte del afroamericano George Floyd, llena las calles de cientos de ciudades a lo largo y ancho del planeta. La sociedad, en solidaridad con la comunidad negra, se ha sumado a esta reivindicación que pretende acabar con el racismo en Estados Unidos y en todo el mundo. Del mismo modo, la industria de moda no ha tardado en hacerse eco de la protesta en contra de la discriminación racial. 

Grandes diseñadores y casa de moda, como Marc Jacobs y Dior, han sumado su granito de arena manifestándose con mensajes, a través de las redes sociales, apoyando la causa y defendiendo que todos somos iguales, independientemente del color de nuestra piel. Otras firmas han optado por dar un paso más allá y contribuir con el movimiento de manera económica. ‘The Bail Project’, así como otras organizaciones que luchan contra las injusticias hacia la comunidad negra, han sido objeto de importantes donaciones de marcas como Savage x Fenty. Asimismo, empresas del sector se han involucrado compartiendo enlaces y recursos educativos que ayudan a comprender la situación.

La industria de la moda siempre ha bebido de diferentes culturas, incluyendo la afrodescendiente, para crear sus colecciones. Esto no supone un problema en sí mismo, pero algunas marcas cometen el error de tomar como referencia diferentes estilos, como el streetwear de la comunidad negra, pensando únicamente en un público blanco. Esta contradicción ha generado numerosas polémicas y varias marcas han sido acusadas de racismo, como lo fue Prada por sus llaveros de ‘blackface’, el jersey de Gucci o las pelucas de trenzas de Comme des Garçons. Por este motivo, resulta llamativo que estas marcas reivindiquen una igualdad que luego no se materialice en la propia empresa. Vemos en Celine un claro ejemplo de ello, ya que publicó una foto en su perfil de Instagram asegurando que se oponía “a todas las formas de discriminación, opresión y racismo”, pero en el mismo feed no aparece una imagen de una modelo negra desde hace un año. 

Asimismo, resulta contradictorio que una gran mayoría de las casas de moda, que abogan por la inclusión, raramente se implican en lo verdaderamente importante: tomar partido en acciones que contribuyan a que esto sea posible. No basta con trasladar el mensaje de que se quiere hacer, deben hacerlo. No solo por lógica empresarial, ya que los consumidores cada vez tienen más en cuenta los valores de una marca y su posición en temas sociales político, sino por obligación moral. El gran poder que tienen estas marcas debe ser utilizado en beneficio de la sociedad.

La moda es una industria mayoritariamente blanca, como refleja el hecho de que Virgil Abloh de Off-White y al linea masculina de Louis Vuitton y Olivier Rousteing de Balmain sean los únicos directores creativos negros entre las principales casas de moda, y esto es lo primero que debe cambiar para poder hablar de inclusión e igualdad. La comunidad negra debe participar en las empresas de moda, incluyendo los altos cargos. Y no hablamos solo de grandes casas, también es importante que minoristas e inversores se comprometan a respaldar firmas creadas por afrodescendientes, bien sea facilitando la distribución de sus marcas o invirtiendo en ellas. Es el momento de que la moda acompañe sus manifiestos de solidaridad con acciones que ayuden a combatir el racismo de verdad.