¿Mejillones Veganos?

03 / 08 / 2017
POR Kike Adela

Si a la gente ya le costaba entender qué comen los veganos, ¡imaginad ahora! Y es que al parecer, zamparse una lata de mejillones podría ser #veganfriendly.

El debate comenzó tras la publicación de un artículo de David Cascio en el que se plantea ¿en qué consiste el veganismo? y argumenta la compatibilidad de consumir bivalvos en una dieta vegana. En el, expone que el sistema nervioso de estos animales es tan rudimentario que se consideran “no sintientes”; es decir que no tienen la capacidad de sufrir (quién fuera bivalvo…).

Pero cuesta creer que un mejillón no siente nada al ser arrancarlo de una roca o cocido vivo en una olla… Y la verdad es que si que sienten, pero eso no significa que sufran. Estos seres vivos perciben y responden a estímulos, lo cual les permite adaptarse al medio y sobrevivir, pero estas reacciones son automáticas y reflejas. A pesar de detectar daños, no son capaces de experimentar dolor ya que carecen de cerebro u otro tipo de cefalización compleja que lo permita. Osea, que sufren tanto como una lechuga, nada.

Pero un momento… ¿los veganos pueden comer animales? El estilista culinario y animalista Alberto Lancha nos explica:

“Cuando se dice que los veganos no comemos alimentos de origen animal es por simplificar. Si no los comemos, no es “porque son animales”, sino para evitar hacer sufrir a seres sintientes, con la capacidad de sufrir y disfrutar. Si hay animales que carecen de esa capacidad, no hay problema en consumirlos.”

Con todo esto en mente, consumir bivalvos, al no ser seres sintientes, no conllevan la carga ética de sufrimiento que el veganismo pretende evitar y además, según científicos de la Universidad de Yale (si, en serio, científicos de la universidad de Yale), el cultivo de ostras o mejillones puede llegar a ser beneficioso para el medio ambiente y su consumo aportan nutrientes como los deseados vitamina B12 o el hierro, de complicada obtención en dietas veganas.

En conclusión, parece ser que picotear unos berberechos no es peor para el medio ambiente, ni supone más sufrimiento animal que consumir casi cualquier otro alimento vegetal, pero acarrea un problema mucho mayor, la confusión popular cuando digas que eres vegano pero te pidas una ración de mejillones en el bar.