5 curiosidades sobre Mary Kenner, la revolucionaria de la higiene femenina

11 / 03 / 2020
POR Débora Lamas Costa

Por ser mujer y por el color de su piel, nunca recibió el reconocimiento que se merecía. Sin embargo, continuó con sus inventos para solucionar problemas del día a día, como las ‘proto-compresas’ que ingeniosamente ideó.

Mary Beatrice Davidson Kenner (1912–2006) fue la inventora más notable en el desarrollo de la compresa. En los años 50, desarrollo la revolución de la higiene femenina con la invención de un cinturón para las compresas con la incorporación de un bolsillo donde se ponían paños a prueba de humedad. Ese método fue clave para la ropa no se machara de sangre y las mujeres dejaran de utilizar trapos almohadillas de tela, aunque solo 30 años después de su invención empezaron a utilizarse.

Familia de inventores

Mary nació en una familia de inventores en Charlotte, North Carolina. La influencia de su familia definió sus inventos el resto de su vida con un enfoque Do it yourself. Aunque sus creaciones a menudo se orientaron hacia soluciones sensatas para los problemas cotidianos, Kenner pudo decir desde temprana edad que tenía una habilidad que no muchos poseían.

Talento a una temprana edad

Cuando era pequeña, Mary siempre tenía problemas para dormir porque la puerta de la entrada chirriaba cada vez que su madre salía a trabajar. Entonces un día, con tal solo 6 años, le pregunto a su madre si podría inventar una bisagra de la puerta que se aceite a si misma. “Me lastimé las manos tratando de hacer algo que, en mi opinión, sería bueno para la puerta”, dijo. “Después de eso lo dejé caer, pero nunca lo olvidé”.

La primera patente

En 1931 Kenner fue aceptada en la prestigiosa Universidad de Howard, pero se vio obligada a abandonar tras un año y medio debido a presiones económicas.  En 1957, Kenner había ahorrado suficiente dinero trabajando en todo tipo de trabajos para su primera patente, la compresa sujetada con un cinturón.

El rechazo por su color de piel

“Un día fui contactada con una compañía que expresó su interés en mi idea de marketing. Yo estaba tan jubilosa” dijo ella. “Yo vi caballos, coches, y todo lo demás venía hacia mi camino”. Cuando el cliente conoció a  Mary, decidió no invertir. “Lo siento por decirlo, cuando descubrieron que yo era negra, el interés bajo. El representante de la compañía volvió a Nueva York y me informó que la compañía ya no estaba interesada”.

Ilustración de Shreyas Ravikrishnam

Su pasión por inventar

Sin inmutarse, Kenner continuó inventando durante toda su vida adulta. Finalmente, presentó cinco patentes en total, incluyendo el soporte para el papel higiénico o la arandela trasera de la ducha, más que cualquier otra mujer negra de la historia. Kenner no recibió ningún título universitario o capacitación profesional, y nunca se hizo rica con sus inventos. A pesar de ello, nunca le importo, al igual que su padre y su abuelo antes que ella, lo hizo por amor al oficio. Sobre todo, ella creía que cualquiera podría convertirse en un inventor que lo intentará: “Toda persona nace con una mente creativa” dijo. “Todos tienen esa habilidad”.