‘Dating Amber’ y otros 9 coming-out en pleno coming-of-age

22 / 03 / 2021
POR Alberto Richart

Si la pubertad ya resultaba ser un mal trago, ser adolescente homosexual en el seno de un ambiente hetero-patriarcal complica mucho las cosas. La película ‘Dating Amber’, recién estrenada en cines, lo refleja muy bien. Hablamos de ella, de soluciones desesperadas para pasar desapercibidos, y de otras 9 obras con personajes en ese momento de transición vital.

Chico conoce a chica. Pero chica no está interesada en chicos y chico tampoco está muy por la labor de dejarse llevar por ellas. Aun así, se necesitan mutuamente. Puede que no te suene de nada, pero hay un término muy concreto para denominar aquellas parejas que se juntan por el puro interés de desviar las miradas sobre ellos. Aquello de que “la unión hace la fuerza” se condensa en la expresión estadounidense “to date a beard” (“salir con un/a beard”), es decir, salir con otra persona para no levantar sospechas sobre tu verdadera orientación sexual.

Amber y Eddie (Lola Petticrew y Fionn O’Shea) son dos compañeros de instituto que sufren a diario el bullying de sus compañeros por el hecho de ser unos inadaptados. Para acallar las voces, los gestos obscenos e incluso las preguntas intimidantes de sus propias familias, deciden fingir una relación amorosa entre ellos. Pero nada más lejos de la realidad: Amber es lesbiana y Eddie… bueno, Eddie aun necesita tiempo para descubrir quién es en realidad. 

‘Dating Amber’ se estrenó en cines el pasado 26 de febrero y su director, David Freyne, revive de manera casi autobiográfica la época gris de la Irlanda rural de los años 90, un ambiente en el que una persona que se desmarcaba de su rebaño tenía muy pocas probabilidades de llegar a ser feliz. Este tipo de personajes, que en películas sobre adolescencia de otras épocas probablemente hubiesen sido secundarios, asaltan ahora las pantallas con cuestiones urgentes que nos persiguen hasta día de hoy, como es el bullying en las aulas, los prejuicios, el estigma, las expectativas sociales y la búsqueda de una necesaria comunidad de apoyo. Hablamos de la película de Freyne y hacemos un repaso de otras 9 producciones que comparten el mismo universo represivo o de exploración de una identidad afectivo-sexual. 

 

Dating Amber 

“Este lugar va a matarte” es una frase que se repite en varias ocasiones en esta comedia dramática ante la imparable saña y violencia con la que es tratado cualquier indicio de homosexualidad. La solución que Amber y Eddie encuentran a ese miedo de no encajar entre sus compañeros de clase ni entre las propias expectativas de sus padres es algo provisional. Amber, más decidida y con las ideas más claras que Eddie, sabe que no podrán fingir demasiado tiempo que son una pareja heterosexual. Eddie por su parte, se debate entre la fugaz posibilidad de auto-proclamarse libre y la idea de que pueda llegar a convivir para siempre con semejante engañifa. 

Si bien no sería ideal quedarse atrapado en un pueblo rural irlandés – donde la homosexualidad fue ilegal hasta 1993 –, y mucho menos en el entrenamiento militar que Eddie está a punto de comenzar para seguir la senda demarcada por su padre, ese gallo del corral que dicta las normas familiares pese a vivir medio año fuera de casa, ‘Dating Amber’ (David Freyne, 2020) es una película en la que quedarse a vivir por otras razones. El cariño y cuidado mutuo con el que se forja la relación entre los dos protagonistas, las interpretaciones de Petticrew y O’Shea, enormes en sus papeles de jóvenes ansiosos por respirar, o la estética atmosférica – banda sonora incluida, dominada por el britpop –, hacen que la cinta de Freyne recuerde a aquella ‘Submarine’ (R. Ayoade, 2010) de la que nunca querríamos salir a la superficie. Pero por encima de todo, es esa reivindicación sobre los espacios de seguridad que tanto han sido negados por la hetero-normatividad lo que nos hace querer pasar más tiempo con Amber y Eddie. 

 

Con amor, Simon 

Aquellos que hemos crecido durante los 80 y 90 se nos ponen los dientes largos al comprobar que las películas teen de hoy en día huyen del binarismo y pasan a tener en cuenta otros aspectos sobre la identidad, el afecto y la sexualidad. Nada que objetar del gran legado fílmico de John Hughes, pero ejemplos como ‘Con amor, Simon’ (Greg Berlanti, 2018), protagonizada por Nick Robinson, demuestran que otro tipo de historias eran posibles a la hora de hablar de aspectos universales como la virginidad o el amor. 

La película de Berlanti, basada en la novela de Becky Albertalli, ‘Simon vs the Homo Sapiens Agenda’, se publicitaba con el lema “Todo el mundo merece una historia de amor”, y podría considerarse bastante pionera al subvertir la típica rom-com adolescente en una sufrida salida del armario. En su spin-off serializado ‘Con amor, Víctor’, recién estrenado en España, un muchacho de raíces latinas (Michael Cimino) comienza a salir con Mía (Rachel Naomi Hilson) aun invadido por las dudas sobre su sexualidad. Por suerte, guarda el contacto de Simon, quien le ayudará a descifrar lo que siente por su compañero de la cafetería en la que trabaja.

 

Moonlight

Moonlight (Barry Jenkins, 2016), una película sobre el crecimiento de un chico gay afroamericano en un barrio complicado de Miami casi se queda sin el Oscar a la Mejor Película por el famoso malentendido de Faye Dunaway y Warren Beatty con ‘La La Land’ (D. Chazelle, 2016). Pero no cabe duda que la película merecía todos sus premios dada la habilidad de Jenkins para recrear un atmósfera irrespirable para un chaval que desea simplemente crecer feliz, pero que su entorno y los problemas de drogadicción de su madre se lo impide. Las excelentes secuencias en el mar no podían plasmar mejor el nacimiento de una conciencia sexual y la fluidez de una mentalidad líquida que trata de derribar la presa autoimpuesta de vivirse libremente. 

 

 

Goodbye, Mother

La salida del armario con la familia puede resultar uno de los pasos más difíciles. Sobre todo si esa familia reside en Vietnam -como es el caso de ‘Goodbye, Mother’ (Trinh Dinh Le Minh, 2019)-, donde las libertades individuales todavía están en desarrollo, en comparación con Estados Unidos, lugar desde el que regresa a casa el joven Van (Lanh Thanh). Su plan es presentar a su acompañante Ian (Vo Dien Gia Huy) como su novio, pero la familia lo acoge sin dudar como un amigo y su abuela senil lo confunde con su nieto. La tapadera se mantiene durante el relato, con algunos encuentros furtivos en el baño donde coinciden Van e Ian, único espacio en el que pueden ser quienes verdaderamente son. Pero a la larga la mentira se hace cada vez menos sostenible. Y como la vida te da sorpresas, sería posible que la matriarca del clan fuese, pese a su vejez, la más lúcida y tolerante a la hora de entender la relación estrecha de su nieto con el chico nuevo. 

 

We are who we are

El estilo siempre pasional de Luca Guadagnino, director de ‘Call me by your name’ nos traslada en esta serie de HBO, ‘We are who we are’ (2020) a una base militar estadounidense en el norte de Italia, donde los familiares de oficiales y soldados conviven en su pequeña comunidad. Allí dentro se conocen Fraser (Jack Dylan Grazer) y Caitlin (Jordan Kristine Seamón), quienes, contra todo pronóstico, tienen muchas cosas en común. Él es gay y tiene la atención puesta en uno de los soldados al servicio de su madre, la oficial Wilson (Chloë Sevigny). Caitlin, por su parte, se encuentra en pleno proceso de descubrimiento personal, en el cual es atraída por la idea de parecer lo menos femenina posible. La compañía de Fraser será vital para seguir explorando su propia identidad a escondidas de su familia más opresora y unos colegas que no parecen estar en la misma onda que ella. 

 

Atypical

Es cierto que el personaje de Casey (Brigette Lundy-Paine) es definitivamente secundario frente al tema principal de la serie de Rashid: la convivencia con su hermano Sam (Keir Gilchrist), un chico en el espectro autista. Pero según avanzan las temporadas, la trama de Casey va cogiendo fuerza según se le van presentando dudas ante la atracción que siente por Izzie (Fivel Stewart), su compañera en la universidad. Casey tendría total espacio de exploración si no tuviese ya una relación con Evan (Graham Rogers), su novio de instituto. Más allá de la aproximación que Rashid aporta sobre la salud mental en adolescentes, ‘Atypical’ (Robia Rashid, 2017) se construye sobre temas verdaderamente interesantes que reconocen un gran recorrido de grises entre el blanco y el negro.

 

Please like me

Sobre crecer en medio de un ambiente poblado de desórdenes mentales sabe bien el australiano Josh Thomas, creador y protagonista de ‘Please like me’ (Josh Thomas, 2013), una cautivadora comedia sobre la auto-aceptación y la convivencia con aquella familia que elegimos. En el primer episodio, Josh es plantado por su novia Claire (Caitlin Stacey), momento preciso en el que se da cuenta de que es gay. Josh debe adaptarse a salir con chicos justo en el momento en el que su madre atraviesa una depresión y su padre ha comenzado una nueva familia. Nadie dijo que sería sencillo, pero el mundo estético, musical y narrativo de Thomas aligera los peores tragos de esta transición hacia la aceptación del modus vivendi de todos y cada uno de los personajes. 

 

Veneno

‘¡Digo! Ni puta ni santa’ de Valeria Vegas son las memorias de una de las transexuales más reconocidas del panorama televisivo español. Sobre todo desde que “los Javis”, responsables de Paquita Salas (2016), diesen a conocer su historia completa a partir de este libro con un biopic sobre su figura que ha traspasado fronteras y enamorado incluso al público norteamericano. El mérito de la serie de Atresmedia, ‘Veneno’ (Javier Calvo y Javier Ambrossi, 2019), reside especialmente en la capacidad de narración a dos bandas de los viajes de transición de biógrafa y biografiada, contando así desde las primeras pulsiones puberales de Joselito y Lola hasta sus destinos finales como Cristina Ortiz (Isabel Torres) y la propia Valeria Vegas (Lola Rodríguez). 

 

Euphoria

La proclamada serie de HBO, ‘Euphoria’ (Sam Levinson, 2019), que le hizo ganar a Zendaya un Globo de Oro por su papel de joven drogadicta, refleja muy bien estados como la depresión, las dudas sobre la identidad y el efecto de las redes sociales propias de los tiempos en los que vivimos. Bañada de un aura lumínico de neón y ojos maquillados con purpurina, esta “estética Tumblr” acompaña constantemente a Rue en su regreso de rehabilitación y su encuentro con Jules (Hunter Schafer), una de las pocas compañeras del instituto que parecen verdaderamente interesantes. Levinson no solo retrata con cierto efecto desasosegante la vicisitudes propias de la adolescencia actual, sino que muestra las fortalezas y debilidades de una generación fluida que ha dejado de ponerle etiquetas a lo que siente.

 

It’s a sin

‘It’s a sin’ (Russell T. Davies, 2021) comparte con ‘Dating Amber’ la voluntad de los jóvenes de mudarse a una ciudad más grande para comenzar de cero, con la total libertad de ser quienes quieran ser. En esta historia con tintes de melodrama, cuatro amigos comparten piso y vivencias en el Londres de finales de los 80 y comienzos de los 90, momento álgido de propagación del sida en Europa. La unión entre ellos, la defensa sobre sus familias retrógradas y, ante todo, esa lucha contra la ignorancia ante tal enfermedad, encarnada en el personaje de Jill (Lydia West), hace que su visionado resulte adorable y lacrimoso a partes iguales. Porque la vida son dos días, ‘It’s a sin’ propone vivirla con orgullo pero con cabeza. ¡La!