Ethical Fashion Guatemala o cómo devolver el reconocimiento a sus artesanos

30 / 08 / 2017
POR Verónica Martín

Esta iniciativa privada surge con el fin de proporcionar las herramientas necesarias para el desarrollo del comercio electrónico de la manufactura local. Una buena forma de preservar las tradiciones culturales y ofrecer a los artesanos una compensación equitativa por su trabajo.

 

 
La globalización permite el acceso rápido y fácil a productos de diferentes procedencias. Sin embargo, ¿sabemos si la persona que ha realizado lo que estamos comprando está recibiendo la compensación justa por ese trabajo?. La respuesta habitual suele ser que no lo hace. En Guatemala, la falta de medios para la creación de una plataforma de comercio y pago electrónico y la inexistencia de un servicio de mensajería eficaz hace inviable la opción de que los propios artesanos realicen la venta directa de sus productos en un país en el que el 65 por ciento de la población vive por debajo del índice de pobreza.
 

 
¿Cómo es posible entonces que encontremos accesorios y productos textiles guatemaltecos a la venta en internet? pues porque no son pocas las webs y los vendedores que adquieren productos locales y los venden después en diferentes plataformas muy por encima del precio pagado y apropiándose en no pocas ocasiones de la imagen e identidad de los propios artesanos sin su permiso.

Ante esta injusta situación los americanos James Dillon y Kara Goebel, quienes han vivido en el país durante 7 años, han fundado Ethical Fashion Guatemala con la que buscan dar a estos artesanos una compensación equitativa por su trabajo y su justo reconocimiento. Su web de venta online cuenta ya con 2.000 referencias protegidas por derechos de autor y marcas registradas de más de 1.000 artesanos guatemaltecos que forman parte de 43 cooperativas de tejidos, joyas, productos de cuero, cerámica y arte.

Los artesanos reciben los beneficios completos de las ventas a excepción del 10 por ciento que es destinado a cubrir los gastos del dominio, gestión y mantenimiento.

Pero además de la venta y la protección de los derechos de autor y el registro de marcas, la labor de Ethical Fashion Guatemala pasa por la identificación de productos en venta en webs como Etsy, Google o Shopify para informarse del porcentaje de beneficios que les llega a los productores y su política de transparencia. En el caso de detectar relaciones abusivas se encargan de denunciar a las websites que los alojan estos comportamientos.
 

De momento son 64.000 los artículos encontrados solamente en Etsy, que se ha mostrado colaboradora con la iniciativa, en los que las condiciones son dudosas.
 

 
“Se trata de ganar dinero para los artesanos, proporcionándoles herramientas tecnológicas para vender productos”, dice Dillon, “son gente orgullosa de lo que hacen que quieren ingresos, no caridad”.
 

Ethical Fashion Guatemala