Los secretos de la copa menstrual

25 / 05 / 2016
POR Sara Barahona

Las mujeres utilizaban para el ciclo menstrual fibras de papiro en el Antiguo Egipto, cañas envueltas en lino en la Grecia Clásica o rollos de lana en el Imperio Romano. Siglos tuvieron que pasar hasta dar con los tampones o las compresas. El último invento de la higiene íntima femenina es la copa menstrual, pero ¿Cómo funciona?

 
(c) David Pereiras

(c) David Pereiras

 
Hace unas semanas, la ginecóloga Vanessa Cullins respondía en Teen Vogue algunas de las preguntas más frecuentes relacionadas con la copa menstrual. En la entrevista, la doctora señalaba que una de las ventajas de la copa es que es reutilizable y que, con el uso y las condiciones higiénicas adecuadas, se puede usar tantas veces como se quiera, lo que hace de ella más económica y responsable con el medio ambiente. A diferencia de otros productos, no altera el PH, por lo que son menos probable. Normalmente suelen encontrarse en dos tamaños. Es recomendable que las mujeres menores de 30 años o aquellas que nunca hayan dado a luz por vía vaginal utilicen las más pequeñas. Sin embargo, todo es relativo así que, igual que con los tampones, si se siente que la copa se llena demasiado pronto, se puede probar con la grande, siempre que no sea molesta su inserción y no se tenga la molestia de sentirla una vez que está dentro del cuerpo.

Para colocarla, como siempre, primero lavarse las manos. En cuanto a la posición, la más cómoda posible. Algunas mujeres lo hacen en cuclillas, otras sentadas en el wc con las piernas separadas o sencillamente tumbadas. Lo normal es apretar y doblar la copa hasta que la abertura quede cerrada y recogida al máximo para que sea fácil insertarla. Además, algunas vienen con tallos marcados en la base por lo que si sobresalen, pueden recortarse para que sean más cómodas.
 

Femfulness_Eve_Cup_Folding_Technique

vía femfulness.com

 
Para su extracción, la mayoría vienen con un vástago que permite tirar de ellas. Como explica la ginecóloga, en ocasiones es posible que se produzca un efecto “ventosa”, pero es algo común que no debe asustar. En tal caso, lo apropiado es mover el tallo sobresaliente de un lado a otro hasta que se deshaga el vacío. Para su correcta higiene, basta con extraerla después de un uso de entre 6 y 12 horas, vaciarla, lavarla con un jabón suave y agua tibia. A pesar de que se pueden mantener relaciones sexuales con aquellas que son deshechables, en ningún caso deben considerarse como un método anticonceptivo.

 

Puedes encontrar información ampliada en Teen Vogue.