“Oda a mi cara de perra relajada”, un poema de Olivia Gatwood

23 / 03 / 2017
POR Laura Caufapé

“Estás más guapa cuando sonríes”, “¿Te pasa algo?”, “¡Cambia esta cara!” Puede que lo hayas escuchado, o tu amiga, o tu hermana, o tu prima… La escritora rinde homenaje a la “Resting Bitch face” y al derecho a llevarla a cualquier lado.

 

Ode to my bitch face (Oda a mi cara de perra relajada) es uno de los poemas que la joven poeta americana Olivia Gatwood ha incluido en su libro “New American Bestfriend”, en el que reivindica el derecho de las mujeres de ir por la vida sin sonreír todo el tiempo y perteneciendo, libremente, al club de las chicas serias.

Si no quieres que te digan nada, más vale que alegres esa cara y empieces a sonreír en el trabajo, la calle, el gimnasio, la cola del supermercado y el andén del metro. No te la juegues. Pero puede que a día de hoy, del mismo modo que le pasa a la artista de New Mexico, no nos apetezca seguir fingiendo una euforia permanente, y queramos llevar la “cara de perra” con nosotras, a dónde sea.

Sólo dos minutos necesita para retratar -en un brillante poema slam– lo que verdaderamente implica el término: “Tratando de comprar un refresco. Tratando de lavar tu ropa. Sólo tratando de bailar en la fiesta y que entonces alguien te pida sonreír. Y la sangre empieza a hervir… Sonríe, te grabas en tu propia mandíbula. Sonríe y desata el enjambre en la boca de un hombre que quiera comerte toda”.

“Ellos le dirán que su hogar es una zona segura. No. La cara de perra es una zona segura. La cara de perra es el hogar.”

Lo dice ella, la sociedad femenina y hasta los medios americanos en las noticias: Es hora de dejar de decir a las mujeres qué hacer con su cara, porque… It’s none of your business.