Cinco libros para el día de la madre

28 / 04 / 2022

Celebramos el día de la madre como más nos gusta: de forma reivindicativa y feminista. 

Hoy queremos felicitar su día a todas las madres y a las no madres, porque la maternidad es un tema que nos influye a todas de una forma u otra, y para hacerlo, os proponemos cinco libros que tratan la maternidad desde una visión feminista y no idealizada, que rompen tabús y nos animan a rebelarnos contra las imposiciones sociales. 

 

‘No, mamá, no’

‘No, mamá, no’ (Alba editorial), escrito por Verity Bargate, es una muestra de que en los años setenta ya se hablaba sobre depresión posparto y la maternidad no deseada; cuestiones que, en ciertos sectores, continúan resultando tabú hoy en día.

Pero es que Bargate no se conformaba con poner encima de la mesa estos temas polémicos, sino que daba un paso más allá al tratar las violaciones dentro de la pareja, la forma en que la sociedad juzga a las mujeres, el sentimiento de culpa en las madres y el machismo dentro de la psicología.

En este contexto, la amistad entre mujeres se percibe como un refugio dentro de la cultura patriarcal, pero se ve constantemente limitada y contaminada por la vigilancia y la intromisión de los hombres, lo que impide que sea la salvación de la protagonista.

La lectura de este libro no es agradable; Bargate nos introduce en un ambiente que se va volviendo cada vez más opresivo hasta conducirnos a un final que, si bien es esperado, resulta desolador.

 

‘Casas vacías’

En ‘Casas vacías’ (Sexto Piso), Brenda Navarro nos propone una visión incómoda sobre la maternidad impuesta, las relaciones familiares y el papel de cuidadoras de las mujeres. Os recomiendo que cojáis aire antes de adentraros en su lectura. ⁣

La historia está protagonizada por dos madres de un mismo niño —una biológica y otra impostora—, pero la novela está repleta de madres: la madre muerta a manos de su pareja; la madre de la mujer asesinada; la madre del asesino; la madre que fue violada por su hermano y todas las madres de los desaparecidos en México. Todas ellas, como casas que una vez albergaron vida, pero que ahora están vacías.⁣

Lejos de la imagen habitual de la maternidad idílica, lo que se muestra en este libro es una maternidad impuesta que solo aporta dolor y desgracia. Con ello, la autora quiere criticar el peso que la maternidad ejerce en la vida de las mujeres, pero también quiere destacar la hipocresía de una sociedad, la mexicana, que ensalza la figura de la madre, mientras ejerce una violencia constante contra las mujeres, cuyo máximo exponente son los feminicidios.⁣

La maternidad impuesta es lo que acaba causando dolor a las dos protagonistas del libro: a la madre biológica, porque nunca quiso tener hijos y se vio asumiendo una tarea que no deseaba y para la que no estaba preparada, algo que hará que experimente un gran sentimiento de culpa, especialmente, después de la desaparición, pues se sentirá responsable de ella; y a la madre impostora, por la frustración que le causa no cumplir con el papel que se le asume como mujer.

 

‘Las madres no’

Nos han enseñado que las madres no crean, no mienten, no sienten pasiones y, por supuesto, no matan, y si lo hacen es porque están desquiciadas y enfermas, porque son malas mujeres. 

En ‘Las madres no’ (Editorial Tránsito), Katixa Agirre desmitifica el ideal de maternidad mostrándonos a dos mujeres: una fría y calculadora, que ha ahogado a sus dos gemelos; y a otra, la que investiga el infanticidio para una novela, que se ve alejada de la maternidad, con la que en muchas ocasiones se aburre y se siente anulada, para dedicarse a la creación literaria.

El infanticidio es algo horrible en cualquier caso, pero lo curioso es que cuando el asesino es el padre resulta menos sorprendente, ya que se asume que las madres no quitan la vida, ellas la dan y su labor es cuidar y proteger. ⁣Pero Agirre pretende ir más allá y saber qué puede haber tras un acto así: si se debe a una enfermedad mental o es culpa de un sistema opresor que impone la maternidad a las mujeres para luego abandonarlas a su suerte.

Las depresiones posparto, los derechos de los niños, las dificultades de la maternidad, el sentimiento de culpa de las madres por no cumplir con todo lo que la sociedad espera de ellas o la sensación de ser unas impostoras son algunos de los temas que se tratan en este libro, mezcla de thriller y ensayo, creando una reflexión necesaria en torno al concepto de maternidad y a su vivencia. ⁣ 

 

‘Canción dulce’

‘Canción dulce’ (Cabaret Voltaire), escrito por Leila Slimani, comienza con el asesinato de dos niños por parte de su niñera. En las siguientes páginas, la autora va hacia atrás en el tiempo y nos irá desvelando indicios que, para nosotros que somos conocedores del terrible final, parecerán presagios de lo que está por llegar.⁣ Con frases cortas y un estilo directo, Slimani consigue impresionarnos con cada escena cotidiana que nos describe, porque nada de lo que cuenta se encuentra ahí por casualidad.⁣

Al igual que ocurría en ‘Casas vacías’, de Brenda Navarro, Slimani nos presenta a dos madres: la biológica y la postiza; la rica y la pobre; la ausente y la cuidadora. Y también como en la novela de Navarro, estas dos mujeres se convierten en víctimas y verdugas indistintamente.⁣

La precariedad laboral y las diferencias de clases son dos temas muy presentes en la novela; también lo es el sistema de cuidados, que hace que mujeres exploten a otras mujeres para que cuiden a sus hijos y poder ser ellas mismas explotadas en el mercado laboral.

Así mismo, los problemas de la maternidad y la culpabilidad que persigue a las madres también son centrales en la obra de Slimani; de hecho, en varias ocasiones se reprocha a la madre su ausencia, ambición y egoísmo al no cuidar de sus hijos, mientras que en ningún momento se juzga la misma actitud en el padre.⁣

El mayor mérito de Slimani con esta obra es que, a través de lo que nos va contando, consigue que nos replanteemos nuestro juicio inicial a la niñera: sin justificar sus actos —que se muestran terribles no solo por el asesinato de los dos pequeños, sino también por el maltrato y el abandono de su propia hija—, es difícil que no sintamos compasión por una mujer que ha sido ignorada por todos y empujada a la desesperación.⁣


⁣’Maternofobia’

En ‘Maternofobia’ (Ediciones Península), Diana López Varela toma como punto de partida un aborto voluntario para reflexionar sobre la maternidad, las dificultades que tenemos las mujeres para ser madres, las madres que se arrepienten de serlo y las mujeres que no quieren tener hijos. 

Sobre el aborto voluntario, aunque es un derecho en España, es difícil de llevar a cabo en la sanidad pública. Al margen de los médicos que se declaran objetores de conciencia —un problema que se espera sea solucionado con la reforma de la ley del aborto que prepara el Ministerio de Igualdad—, hay otras formas de dificultar el ejercicio de este derecho: cuestionarios interminables, médicos que ponen trabas o aplazamientos hacen que todo se vuelva aún más traumático para las mujeres que, si pueden permitírselo aunque sea haciendo un gran esfuerzo económico, acaban recorriendo a clínicas privadas donde el proceso es más rápido y se sienten menos juzgadas. 

Y en cuanto a por qué las mujeres están retrasando su maternidad o decidiendo no ser madres, la autora expone varios motivos, pero el principal, y lo que más nos diferencia de la generación de nuestras madres, es que para ellas la no maternidad no era una opción —se casaban jóvenes, pronto se quedaban embarazadas del primer hijo y pocas desarrollaban una carrera profesional—. Sin embargo, nuestro futuro es una mayor incógnita de lo que era para nuestras madres, y cuando conseguimos vislumbrarlo es posible que se nos haya pasado la edad de poder ser madres o que nos hayamos dado cuenta de que, en realidad, nunca quisimos tener hijos. 

Paralelamente a este retraso de la maternidad se está produciendo un fenómeno curioso, que es su mitificación: el mito de la maternidad como el resultado del determinismo biológico de toda mujer y de su necesidad de dar salida al deseo de cuidar y amar a otros seres humanos. Esto no es casualidad, lo explica Diana López Varela y es algo que Silvia Federici lleva años poniendo de manifiesto: al Estado le conviene perpetuar esta imagen de la mujer para que las labores de cuidado que realizan continúen siendo gratuitas.

En definitiva, lo que defiende este libro es que la maternidad debe convertirse en un tema político, pero no para presionar a las mujeres o estigmatizar a las que no quieren ser madres, sino para mejorar las condiciones de las que lo son y para que la maternidad no siga siendo una excusa para discriminar a las mujeres.