Vega: “La empatía es el motor que genera el vuelo”

04 / 02 / 2022
POR Esther Gallego

‘Mirlo Blanco’, así se titula el décimo disco de la artista cordobesa. El álbum, más personal hasta ahora, cuenta con 12 canciones grabadas en cinta base y con voz en directo. Hablamos con ella sobre su nuevo proyecto.

Con una luz cegadora, la artista andaluza Vega alza el vuelo en su décimo disco: ‘Mirlo Blanco’. Dando voz a la vida, con sus distintas alegrías y problemas, y mostrando que los supervivientes son aquellos que creen en sí mismos. La cordobesa nominada en 2012 a los Grammy Latinos a ‘mejor álbum de Pop/Rock’ manda diversos mensajes en este nuevo álbum. Asimismo, se dirige a su ‘Patria’, Andalucía, recordándoles que tienen “el brío y el esfuerzo incansable como para levantar un país entero”.

Han pasado 20 años desde su primer álbum, ‘India’, y en este nuevo disco escuchamos el desahogo de una vida. Proyecto hecho con cariño y tiempo, con el que “te inunda de gracia y liberación absoluta”, señala Vega sobre ‘Mirlo Blanco’. Escrito sin miedo y sin pensar en los demás, conoce mejor el álbum más íntimo de la artista en #VEINDigital:

Dices “soy libre porque mi verdad me hizo libre” cuando hablas de tu nuevo disco, ¿qué es para ti la libertad? ¿cómo se alcanza este sentimiento?

Con este disco me he quitado un lastre de encima, ese que pesa cuando quieres agradar a todo el mundo, el que te hace sopesar si los temas que abordas son lo suficientemente “correctos” en su forma, como para no ofender o herir sensibilidades. El mismo lastre que acarrea la necesidad de que las cosas tienen que salir bien, para que sigas haciendo discos 20 años después. 

He sacado todos estos pensamientos de encima y he hecho el disco que quería. He grabado como quería, en directo y analógico, y he cantado a pecho descubierto. Además, he escrito como si hablará a alguien con quien tengo confianza, sin miedo a juicios ni prejuicios de terceros. Ser libre significa no ser esclavo de los miedos de uno mismo, y no buscar el agrado de los demás.

‘Mirlo Blanco’ es tu décimo disco. ¿Cómo definirías tu evolución?

Mi evolución es natural. Mis canciones tienen un sonido cada vez más definido por quién soy como artista, donde la fuerza, la actitud, la honestidad y las tripas mandan por encima de todo. Como artista 100% independiente he conseguido evolucionar disco tras disco, a un sonido propio marcado por las composiciones y la querencia a las guitarras llenas de actitud y personalidad que me llevan de la mano. 

Evoluciono acorde a quién soy, la edad que tengo, la sociedad en la que vivo, con mis anhelos, mis miedos, mis alegrías y mis penas. Y sobre todo con la fortaleza de una mujer que ha sobrevivido en una industria mayoritariamente gobernada por hombres. Seguir 20 años después haciendo lo que quiero, como quiero y cuando quiero es la mejor evolución que podía soñar. Aun así, el camino requiere esfuerzo, dedicación, paciencia y empaque para resistir las embestidas. Soy una superviviente.

Apuntas que el disco rema hacía tu “anhelo más profundo como artista”, ¿Qué te falta por conquistar? 

Mi anhelo más bonito y complicado es que algunas de mis canciones me sobrevivan. Que cuando ya no esté en este mundo haya unas canciones que sigan estando ahí, como un referente musical en la memoria musical de quienes han disfrutado de mi música. Ese anhelo espero que tarde mucho en cumplirse porque no tengo intención de morirme pronto, pero me gustaría que llegado el día efectivamente mis canciones me sobrevivan.

El segundo es uno que si que espero alcanzarlo en vida y es un valle estéril de pena como cito en la canción Mirlo Blanco. Un valle donde la autogestión y todas las dificultades e incertidumbres que acarrea me permitan disfrutar de la música que hago, algo que a veces resulta complicado porque hay tantas cosas que hacer, tantas batallas que librar para poder seguir haciendo música de manera solvente e independiente. El valle deja hueco a la pena, y yo estoy harta de que la pena encuentre siempre un espacio. Amo tanto la música que todo lo que no es estrictamente eso, música, me provoca hastío. Y la industria musical tiene más de ciencias empresariales que de música.

¿Cuál es el hilo narrativo que une las canciones de ‘Mirlo Blanco’? 

El de un ave herida que ha curado sus heridas y remonta el vuelo comenzando raso, decidida y sin miedos a los riscos y dificultades que podrá encontrar, que no teme volver perder el vuelo libre. En ese vuelo observa todo lo que le rodea como parte de un ecosistema, en la naturaleza, en la sociedad, sus virtudes, sus carencias, los anhelos por lograr un mundo mejor para las aves que quieran volar libres.

Yo soy el hilo conductor, con mis propias inquietudes, opiniones y determinación a aportar musicalmente, con un punto de vista social y de autoconocimiento de uno mismo propio. Bajo mis ojos y mi forma de entender la vida, como quiero que sea esa vida desde un ángulo crítico de criterio. Ese vuelo mío, por suerte y a veces por desgracia, es el mismo que muchas personas. Soy una “curranta” con los pies en el suelo, llevo una vida normal, convivo con los problemas de la gente, porque también son los míos, las alegrías son sencillas como las de muchos. Es un disco donde la empatía es el motor que genera el vuelo y la determinación a pasar por esta vida dejando una impronta propia.

¿Cómo ha sido el proceso creativo del álbum? 

Es un álbum escrito sin la pretensión de serlo, fui escribiendo canciones a golpe de vivir, de sentir. Cada una la iba compartiendo con el productor del disco, Kike Fuentes. Él es coautor en lo musical de las canciones, les íbamos dando forma sin prisas. Veníamos de hacer un disco en directo de recorrido por toda mi carrera justo antes de la pandemia, ‘Diario de Una Noche En Madrid’. Álbum que no pudimos girar por las razones que todos sabemos.

Pasada la primera ola, y ante la imposibilidad de realizar esa gira, me planteé si quería hacer otro disco nuevo de estudio con canciones nuevas. Me paré a mirar cuál iba ser el punto de partida, y fue ahí cuando me di cuenta de que sin buscarlo ya teníamos muy buen material para hacer un disco. No había que “sentarse a hacerlo” como otras veces con el tiempo escaso entre discos y giras. Ya estaba ahí entero, solo había que darle forma. Así nació ‘Mirlo Blanco’, un disco que nace honesto y sin prisas. Sin ser consciente de que iba a ser el disco que hoy es, y estamos tremendamente satisfechos con el proceso, así como con el resultado.

En ‘Dioses y Demonios’ sentimos a una Vega intimista, mientras que con ‘Patria’ cambiamos completamente de ritmo. ¿Cómo definirías el estilo del álbum? 

El álbum es un viaje emocional por la vida de esta autora, compositora y artista. Refleja todo lo que hay en mí como persona, desde el brío y la constancia incansable de una artista superviviente de la industria musical. A la mujer frágil y sensible que alza la pluma para escribir que siente, como lo siente y que espera de esta vida.

En el disco hay todo lo que me define: fuerza, brío, fragilidad en su lado más bello, vulnerabilidad, rebeldía, carácter en definitiva. Un ser que siente y padece como el resto, para bien y para mal. Honestidad por los cuatro costados. Las canciones hablan de mí y de las cosas que me preocupan, me enorgullecen, me alegran o me apenan… Son tantos los que sentimos así, que el pilar que sustenta el disco es la empatía por encima de todo.

Cierras el disco con la canción ‘Patria’ cantando “volver a renacer sacando tu esperanza de la sombra”. ¿Mirlo Blanco es un paso hacia la luz? 

No podría haberlo definido mejor. Hacia una luz cegadora, de las que te inundan de gracia y liberación absoluta.

La portada, sin embargo, es oscura. ¿Qué puedes contarnos de ella? 

Es una obra maravillosa del pintor cordobés Fernando M. Romero. Representa ese volar raso de un mirlo negro que se tornó cano por experiencias de vida, un vuelo en busca de luz. Si saliéramos estéticamente de un diseño luminoso no habría representado lo que buscábamos, porque este es un disco que rezuma el anhelo de encontrar luz desde un lugar en sombras. 

Es la portada más auténticamente musical que he tenido en toda mi carrera, los troqueles en ella son la traducción de una parte de la melodía de Mirlo Blanco al lenguaje puramente musical. Su disposición en la portada corresponde a notas musicales en un pentagrama. Si pusiésemos es portada en papel en una pianola o caja de música, al pasar el papel y girar la manivela escucharíamos ‘Mirlo Blanco’. Estéticamente es bello y “funcional” al propósito musical. Estoy enamorada del diseño. 

Además, ese diseño se ha ejecutado con materiales sostenibles respetuosos con el medio ambiente y se ha hecho de forma inclusiva en su manipulado para ensamblarlo en la Caja Collectors. Directamente ese diseño y packaging ya me representa como mujer, artista y ser social consciente de la sociedad real en la que vivo. Una sociedad con sus luces y sus sombras.

¿Qué puedes contarnos de la gira? ¿Qué podemos esperar del directo? 

La gira tiene una primera etapa donde vamos a presentar ‘Mirlo Blanco’ en 10 ciudades, luego le iremos sumando más. Pueden encontrar todas las fechas y entradas en mi web oficial. El directo va a ser muy como el disco, ya que está grabado en directo en cinta analógica, también tendrán cabida esas canciones importantes de mi repertorio que estaban en ‘Diario de Una Noche’ y que no pudimos girar por la pandemia. 

Aquella gira se tuvo que cancelar porque era imposible reubicar con las limitaciones de aforo todas las localidades vendidas, que estaban vendidas casi al 100% en todas las ciudades. Me encontraré con ese público maravilloso que durante un año no devolvió ni una sola entrada, y que aun cancelando no querían que se les devolviese la misma. Tengo un público con las mismas ganas que yo de vernos en directo, para celebrar la vida, que seguimos aquí. ‘Mirlo Blanco’ es un regalo enorme musical del que voy a disfrutar porque nació cuando todo estaba pendiente de un hilo. Espero encontrarme con todo ese público en Valencia, Barcelona, Córdoba, Madrid, Zaragoza, Vigo, A Coruña, Bilbao, Logroño y Granada, y en las ciudades que iremos añadiendo tan pronto las circunstancias y disponibilidad de salas lo permitan.

Descubre el décimo disco de Vega, así suena ‘Mirlo Blanco’

_