‘Superstitions’ o el pensamiento mágico de Mirall

05 / 02 / 2018
POR Anna Pardo

El gato negro, Verónica frente al espejo y el número 13 inspiran la colección con la que debuta esta marca no apto para todos los públicos. Hablamos con sus fundadores.

 

 
Mirall -que significa espejo en catalán- aparece en el panorama de la moda nacional de la mano de una diseñadora de moda y de un arquitecto, Cristina González y Carles Medina. Con base en Barcelona, la firma plantea un enfoque elegante y urbano con la finalidad de acompañarnos en nuestra vida diaria. Presentan su primera colección “SUPERSTITIONS“, una propuesta para hombre y para mujer que otorga énfasis a los detalles con una paleta predominantemente acromática – blanco, negro y gris- con el rojo óxido como rey de la fiesta. Los años 90 como principal fuente de inspiración para una colección centrada en básicos de armario con aires deportivos. El factor diferencial de esta propuesta reside en la conceptualización previa del proyecto, un estudio que mezcla la concepción de la buena suerte, de la mala suerte y de las creencias en nuestra cultura. Sigue leyendo para descubrir en que se han basado Cristina y Carles para diseñar la colección. En #VEINDIGITAL hablamos con los fundadores de la firma para adentrarnos en el universo creativo que rodea a la marca.
 

 
¿Para quién creéis que va dirigida vuestra primera colección?

En la primera colección hemos mezclado tendencia actual e influencias de los 90. Va dirigida a cualquier persona que le guste, preferimos no encasillar.


 
Mirall, un nombre curioso para una propuesta de moda, ¿cómo se origina el naming?

Mirall surje a raiz de meses de brainstorming. Lo único que tuvimos claro casi desde el principio era que queriamos un nombre catalán. Mirall que en español significa espejo, es un elemento fundamental en el mundo de la moda. Nuestro reflejo condiciona la manera en que nos vemos y nos ven.

¿Cómo os habéis planteado la entrada en el competitivo mercado de la moda actual?

Muy lenta, llevamos trabajando en el proyecto mas de un año y no tenemos ninguna prisa. Eso no significa que no tengamos objetivos con la marca, sino que al ser un mundo tan competitivo queremos hacer las cosas de la mejor manera posible.



 
Vemos que proponéis un estilo casual y urbano pero a la vez elegante, ¿Cuál es vuestra principal fuente de inspiración?

Somos un arquitecto formado en Barcelona y una diseñadora de moda formada en Londres trabajando juntos. El estilo elegante y urbano es la mezcla de nuestros backgrounds.

Hablando de vuestra primera colección, Superstitions, ¿De dónde proviene el concepto?

Cuando decidimos que el nombre iba a ser Mirall fue muy fácil conectar el espejo con la superstición. Empezamos una búsqueda de las supersticiones más comunes en nuestra cultura. Se convirtió en nuestra obsesión y a partir de ahí empezamos a diseñar. Todo tenía que estar relacionado con la buena y la mala suerte y la manera de representarla en la colección.

Elegimos lanzar la primera cápsula el pasado 13 de Diciembre, un día no apto para triscaidecafóbicos. Presentamos varias piezas, cada una representada con una superstición. El logotipo bordado con los dedos cruzados en una camiseta y un jersey es el gesto que hacemos si deseamos tener buena suerte. La cruz siempre ha sido símbolo de la perfección y en ella los espíritus benéficos. La iglesia católica consideró el gato negro como la reencarnación del diablo, por eso se cree que trae mala suerte si se cruza en nuestro camino. La chaqueta denim negra con el forro de pelo representa ésta superstición. Los siete años de maldición que ocasiona romper un espejo, un elemento de adivinación, está plasmado en el tejido del conjunto metálico. Decir nueve veces Verónica frente al espejo despierta la venganza de un espíritu condenado, de esta idea procede el print de Verónica repetido. Esto es solo una pincelada de las supersticiones que aparecen en la colección.

 


 
Contadnos algo más sobre la composición de las prendas, los detalles empleados para elaborarlas, la selección de la gama cromática…

La colección está inspirada en cinco supersticiones, cada una está representada de alguna manera en cada pieza. Como el forro de pelo sintético de la chaqueta denim que aparenta el pelo del gato negro que tanto tememos si se nos cruza en el camino o el tejido plateado de apariencia arrugada en acabado lamé que representa el espejo roto y los siete años de mala suerte. Cada logotipo está diseñado para leerlo correctamente frente al Mirall (espejo). En esta colección hemos querido dar una apariencia ungendered, aunque los patrones son distintos para hombre y para mujer.

¿Por qué habéis escogido el rojo óxido como uno de los elementos destacables de la colección?

La paleta de colores es acromática, con un estallido de rojo óxido que hace referencia al simbolismo del color en las supersticiones y viene de la herradura oxidada como talismán de la buena suerte.


 
En cuanto al fashion film que acompaña a la colección, ¿Podéis explicarnos algo más sobre la conceptualización y la realización del mismo?

Al ser la primera campaña decidimos hacer énfasis en nuestras raíces y todo el film está rodado íntegramente en Barcelona. Tratamos de transmitir los contrastes arquitectónicos de la ciudad. Toda la campaña gira alrededor de dos protagonistas y a una misma gama cromática para la colección y las localizaciones. Quisimos plasmar una historia entre dos personas que evoluciona durante el transcurso del film. En cuanto a realización trabajamos con diferentes formatos de grabación (16mm, VHS, digital 4k) para transmitir esa evolución y cambio constante en cada segundo de la pieza visual.

 

 
El futuro es algo incierto, pero nos gustaría saber si ya tenéis propuestas en mente o alguna meta a conseguir para Mirall.

El futuro es tan incierto que no pensamos demasiado en él. ¡Aunque tenemos proyectos en mente no los desvelaremos porque da mala suerte!

Por último, sabemos que el mundo de la moda es muy complejo, ¿Algún consejo para los jóvenes diseñadores que deseen embarcarse en su propia propuesta?

Sin ninguna duda que luchen por lo que quieren porque si es lo que aman serán los mejores en ello.

Fotografía: Maty Chevriere

 

www.mirall.barcelona