BYREDO reabre su espacio madrileño y lo hace transformando la experiencia de entrar en una tienda en algo mucho más parecido a visitar una pequeña exposición.

Siempre me ha gustado cuando una marca de belleza entiende que sus espacios pueden contar tanto como sus productos. Y eso es precisamente lo primero que pensé al entrar en la nueva boutique de BYREDO en Madrid. La firma acaba de reabrir su espacio de la calle Claudio Coello, 73, con un interior completamente renovado que pone el foco en el color, los materiales y, sobre todo, en crear una experiencia que invite a quedarse.
Lo primero que llama la atención es el verde bosque que envuelve todo el espacio. Es intenso, profundo y bastante hipnótico. El color está inspirado en las pinturas folclóricas tradicionales suecas y funciona también como una pequeña referencia a los orígenes de BYREDO, aunque aquí aparece reinterpretado de una manera mucho más contemporánea.

El diseño, desarrollado por el propio equipo de arquitectura de BYREDO, tiene algo de galería. La luz está pensada para destacar los materiales y cada objeto parece ocupar su propio lugar, casi como si estuviera expuesto. Me gusta especialmente esa intención de no hacer que todo suceda deprisa: hay una zona de estar para sentarse y un lavabo dedicado al ritual de las manos, pensado para descubrir los productos de una manera mucho más sensorial.
En una ciudad que no deja de transformarse, me gusta encontrar espacios que consiguen hacerte bajar un poco el ritmo. La nueva boutique de BYREDO tiene precisamente eso: un lugar para mirar, tocar, probar y descubrir sin demasiadas prisas. Una nueva dirección para la firma en Madrid que se siente más como una experiencia que como una simple tienda.













BYREDO Madrid
Calle de Claudio Coello, 73
28001 Madrid
www.byredo.com








