¿Cuántas historias siguen esperando en cajas olvidadas? Fotografías, documentos y recuerdos de vidas que, pese a haber dejado huella en su tiempo, han acabado desvaneciéndose. A veces, basta con abrir una de esas cajas para devolverles el lugar que merecen. Eso es precisamente lo que ha hecho Laura Ballarín Bescós con ‘Asunción Bastida. Barcelona y la alta costura’, la nueva exposición del DHub y La Fábrica.

Asunción Bastida al costat de les seves maniquins al Liceu de Barcelona, 1963. Fondo Viky Ballarín. Fotografia: Josep Postius
Todo empezó con las cajas que su tía abuela conservó tras regresar a Huesca, después de vivir en Barcelona. En ellas encontró fotografías y documentos de una etapa que la familia desconocía, la de Viky Ballarín, considerada la decana de las maniquíes españolas, que trabajó durante más de treinta años para Asunción Bastida.
Ahora, coincidiendo con el centenario de la trayectoria empresarial de Bastida, el Disseny Hub Barcelona presenta la primera retrospectiva dedicada a la diseñadora catalana con varios de los recuerdos que se encontraron en esas cajas. Un recorrido por el legado de una de las grandes pioneras de la alta costura española, capaz de construir un imperio empresarial y conquistar escenarios internacionales, pero cuyo nombre acabó relegado a un segundo plano en la historia de la moda.
La exposición nos devuelve también a una Barcelona que llegó a codearse con París como capital de la alta costura. Una ciudad que reunió a nombres como Cristóbal Balenciaga, Manuel Pertegaz o Pedro Rodríguez, pero Bastida desafió las convenciones de su época y construyó una firma de prestigio internacional cuando las oportunidades para las mujeres eran todavía muy limitadas.
De hecho, llegó a ser la única mujer entre los fundadores de la Cooperativa de Alta Costura y formó parte del selecto grupo de los cinco grandes de la moda española, junto a Pedro Rodríguez, Pertegaz, Santa Eulalia y El Dique Flotante. Todo un hito para la época.

Asunción Bastida a la seva casa d’alta costura de Barcelona, ca. 1965-1970. Museu del Disseny-DHub. Fons Asunción Bastida
Para Laura Ballarín, es importante no reducir su éxito a los años posteriores a la Guerra Civil. “Para mí es muy importante entender que Asunción Bastida no solo triunfó durante el franquismo. Su visión, su tenacidad y su capacidad para montar una empresa de éxito y una línea de negocio textil tan importante vienen también de los años treinta, cuando la República ya la reconoce en una exposición universal en Barcelona, que fue el Salón de Creaciones”, explica.
Si algo distinguió a Bastida fue su capacidad para adelantarse a los códigos de su tiempo. Atenta a las vanguardias parisinas, fue la primera diseñadora en introducir el algodón en la alta costura española y una de las precursoras de la llegada del bikini a España, poco después de su aparición en Francia. También apostó por el lino, incorporando materiales alejados de los tejidos tradicionalmente asociados al lujo.
“Consigue introducir el lino y el algodón en las colecciones de alta costura. Son materiales muy domésticos, pero también muy femeninos. Ella sabe cómo se viste una mujer, sabe que hay que ir elegante, pero también cómoda”, cuenta Ballarín. Su posición dentro de la industria llegó hasta Christian Dior, que la autorizó en exclusiva a reproducir y comercializar sus modelos en España. Un acuerdo que da buena cuenta del reconocimiento internacional que había alcanzado su firma.

Revista Boletín de la Moda, 1952. Museu del Disseny-DHub. Fons Asunción Bastida
Pero quizá lo más extraordinario de su trayectoria fue hacerlo en una época en la que las mujeres todavía necesitaban autorización masculina para realizar gestiones tan básicas como abrir una cuenta corriente o viajar al extranjero. Bastida no solo recorrió medio mundo, sino que llegó a construir una empresa que daba trabajo a más de 200 mujeres. “Era una época muy complicada para las mujeres. Si todavía lo sigue siendo a día de hoy, imaginaos en el siglo XX. Asunción Bastida nace en 1902, en una sociedad en la que las mujeres dependían del marido para prácticamente todo. Pero esta mujer no solo es capaz de viajar a Nueva York, Egipto, Bruselas, Estocolmo y toda Latinoamérica, sino que además monta un emporio”, señala Ballarín.
Su visión empresarial fue más allá de la confección a medida. Bastida fue una de las impulsoras del prêt-à-porter en España y también incorporó los pantalones a sus propuestas, ampliando las posibilidades del vestuario femenino. Entendió, además, que construir una firma de moda implicaba controlar cómo llegaban las prendas al público. De ahí nació ‘Boletín de la Moda’, una publicación especializada que dirigió durante veinte años y que se convirtió en una importante plataforma de difusión de la alta costura.

Figurí de la col·lecció primavera-estiu de 1956. Museu del Disseny-DHub. Fons Asunción Bastida
También encontró en el cine otro escaparate para sus creaciones. Vistió a algunas de las artistas más reconocidas de la época, entre ellas Lola Flores, Sara Montiel, Mary Sempere y Amparo Rivelles. Entre las piezas que podrán verse en la exposición destaca precisamente el vestido de novia que diseñó para Lola Flores, un ejemplo de la conexión entre su universo creativo y la cultura popular española.
Más allá de recuperar la trayectoria de una diseñadora excepcional, la muestra plantea una pregunta incómoda: ¿por qué algunos nombres se han convertido en referentes mientras otros han quedado relegados a categorías menores?
“Cuando empiezas a conocer a Asunción Bastida, te das cuenta de que hay que hacer justicia poética con su trayectoria, con su legado, con su memoria. Ese Cristóbal Balenciaga o ese Pertegaz que todos conocemos son recordados como grandes diseñadores y forman parte de la historia hegemónica de la moda. Sin embargo, a las mujeres que se han dedicado a eso, las recordamos como modistas o, en el peor de los casos, modistillas”, reflexiona Ballarín.

Lola Flores en el centro, con vestido de encaje gris perla y mantilla el dia de su boda con «El Pescailla».
Para reconstruir este universo, el recorrido reúne centenares de materiales procedentes del DHub, su Biblioteca y Archivo del Diseño, además de fondos públicos y colecciones privadas. Fotografías de moda, figurines originales, revistas, publicidad, archivos audiovisuales y piezas textiles permiten acercarse tanto al proceso creativo de Bastida como al contexto en el que desarrolló su carrera.
Uno de los grandes tesoros de la muestra es el fondo documental que su familia donó al museo en 2021. Más de 6.000 figurines originales de las colecciones creadas entre 1943 y 1971, junto a retratos, fotografías de modelos y documentación profesional. De las trece piezas de Bastida que forman parte de la colección de diseño de moda del Museo, se presentan cinco vestidos y cuatro sombreros de las décadas de los cuarenta, cincuenta y sesenta.
‘Asunción Bastida. Barcelona y la alta costura’ es, en definitiva, una invitación a revisar lo que creíamos saber sobre la historia de la moda española. A descubrir a una creadora que construyó un imperio, introdujo nuevas ideas en la industria y llevó la alta costura más allá de nuestras fronteras. Pero también a mirar a todas aquellas mujeres que trabajaron entre bastidores y cuyo talento quedó fuera del encuadre. Porque recuperar a Asunción Bastida va más allá de devolver un nombre a la historia de la moda. Nos hace preguntarnos cuántas otras historias siguen esperando a que alguien las saque de sus cajas.

Maniquins de les cases d’alta costura de Barcelona desfilant a Montjuïc, 1955. Fondo Viky Ballarín. Fotografia: Hortolà

Figurí de la «tendencia espanyola» a la col·lecció de vestits de nit 1952-1953. Museu del Disseny-DHub. Fons Asunción Bastida

Barret, ca. 1945. Col·lecció del Museu del Disseny-DHub. Donació de Sílvia Ventosa, 2019

Vestit de còctel, 1956-1957. Col·lecció del Museu del Disseny-DHub. Donació de Maria Dolores Sureda, 2020

Vestit de còctel de tul de cotó flocat amb xenilla i llaç de vellut, 1956

Viky Ballarín al Saló de la Moda Espanyola celebrat a l’hotel Ritz de Barcelona i organitzat per la Cooperativa d’Alta Costura, 1957. Fondo Viky Ballarín
Podéis visitar ‘Asunción Bastida. Barcelona y la alta costura’ en el Disseny Hub Barcelona del 4 de noviembre de 2026 al 14 de marzo de 2027.








