MIRANDA!: «Nadie es dramático en voz baja»

05 / 11 / 2026
POR Edu García Llamas

El drama siempre mejor a todo volumen. La icónica banda llevan su «Nuevo Hotel Miranda!» a Palma de Mallorca, Valencia, Madrid, Barcelona y Málaga este mes de noviembre. 

Hay grupos que forman parte de una época y otros que, de alguna manera, acaban formando parte de tu vida. Miranda! pertenece a nuestras vidas. Porque hay algo casi mágico en escuchar los primeros acordes de «Don», «Perfecta» o «Yo te diré» y sentir que, por unos minutos, todo vuelve a estar en su sitio. Da igual cuántos años hayan pasado, cuántas veces las hayas escuchado o cuántas historias de amor hayan quedado por el camino: siempre hay una razón para volver a cantarlas.

Desde Argentina, Ale Sergi y Juliana Gattas llevan más de veinte años construyendo un universo propio en el que el amor nunca es sencillo, el drama jamás se vive a medias y la tristeza siempre encuentra una pista de baile. Su pop tiene algo de telenovela, de fantasía teatral y de confesión sentimental, pero también una libertad que ha conseguido conectar con varias generaciones. Miranda! no entiende de medias tintas: aquí se siente todo, se canta todo y, si hace falta, se exagera un poquito más.

Su capacidad para reinventarse sin perder aquello que los hace reconocibles es parte de su encanto. Con Hotel Miranda! y su continuación, Nuevo Hotel Miranda!, han vuelto a abrir las puertas de su particular universo para revisitar algunas de sus canciones más queridas y darles nuevas vidas. Un ejercicio de nostalgia, sí, pero también de celebración y de encuentro con otros artistas.

Y cuando parecía que todavía quedaban habitaciones por descubrir, Miranda! vuelve a sorprendernos con una nueva aventura: BOM, su álbum junto a Lali, que acaba de ver la luz bajo el título Bailar o Morir. Diez canciones nacidas de la conexión entre Ale Sergi, Juliana Gattas y Lali, con la producción artística de Ale Sergi y Mauro de Tommaso. Lo que comenzó como una colaboración pensada para un EP de cinco temas terminó convirtiéndose en un proyecto completo, con identidad propia y una declaración de intenciones muy clara: recuperar la pista de baile como espacio de libertad, celebración y encuentro. Desde «Señora» hasta «Vivo del Pop», pasando por «Hiperlove» o «En Italia», BOM vuelve a recordarnos que, a veces, bailar no es una opción, sino una necesidad.

Pero ahora, Ale y Juli aterrizan en España durante el mes de noviembre, con el cierre de la gira de Nuevo Hotel Miranda!: el 7 en Palma de Mallorca, el 8 en Valencia, el 9 en Madrid, el 12 en Barcelona y el 14 en Málaga. Hablamos con Ale sobre el paso del tiempo, la complicidad, el melodrama, la teatralidad y esa extraña felicidad que aparece cuando miles de personas cantan a pleno pulmón una canción que, en algún momento, también fue suya.

 

 

Miranda! nació hace más de dos décadas, pero vuestro universo sigue sonando increíblemente contemporáneo. ¿Qué hay en vuestro ADN que os permite atravesar generaciones sin perder vuestra identidad?

La realidad es que somos muy curiosos. Escuchamos muchísima música todo el tiempo, tratamos de mantenernos al día con todo lo que aparece y de estar informados. Por otro lado, siempre hemos hecho música por gusto personal y por instinto. Supongo que la combinación de esas dos cosas es lo que hace que sigamos sonando a nosotros mismos y, de alguna manera, adaptándonos a los tiempos que corren.

 

Vuestro pop tiene algo de telenovela, de pista de baile y de confesión a las tres de la mañana. ¿Por qué creéis que el drama sentimental funciona tan bien cuando se canta a todo volumen?

Porque el drama siempre es a volumen fuerte. Nadie es dramático en voz baja, me parece. Parte del drama está también en el volumen, en la exageración y en todos esos ingredientes que forman parte de nuestra música, especialmente de nuestras letras, y también de nuestra vestimenta llamativa.

 

 

Si Miranda! fuera una película, sería imposible verla sin cambiar de vestuario al menos tres veces. ¿Hasta qué punto la estética, el vestuario y la teatralidad son parte de vuestra manera de hacer música?

En realidad, la teatralidad y los cambios de vestuario tienen más que ver con la puesta en escena que con la música. La personalidad del grupo es un complemento de lo auditivo y lo visual. Una cosa se alimenta de la otra, pero también son dos elementos que funcionan de manera independiente.

 

Ale y Juli, después de tantos años compartiendo escenario, ¿qué cosas os siguen sorprendiendo el uno del otro? ¿Habéis aprendido a no discutir o aún sois capaces de sacaros de quicio?

No, de hecho, nunca tuvimos que aprender porque no discutimos. Nos respetamos bastante los tiempos del otro, ya nos conocemos un montón, nos tenemos cariño y nos queremos mucho. Sinceramente, cuando te conoces tanto, es bastante sencillo llevarse bien, porque nos leemos antes de hablarnos directamente. Nos miramos y sabemos para qué está el otro, y así nos vamos acompañando.

 

Vuestras canciones hablan de amores imposibles, obsesiones, celos y despedidas, pero siempre hay algo festivo en ellas. ¿Bailar un desamor es una forma de superarlo? Yo os digo, en primera persona, que sí.

Sí, estoy de acuerdo contigo.

 

 

En una época en la que todo parece diseñado para durar quince segundos en TikTok, muchas de vuestras canciones siguen encontrando nuevas vidas entre públicos jóvenes. ¿Cómo vivís el descubrimiento de vuestra música por parte de generaciones que ni siquiera habían nacido cuando empezasteis?

Yo no siento que todo parezca diseñado para TikTok. Puede que algunas cosas sí, pero otras no. Ahora TikTok es una plataforma de promoción y una vidriera muy grande, pero en otro momento también lo era, y lo sigue siendo, la radio.

Cuando nosotros empezamos no existía TikTok, pero se suponía que el objetivo, al menos para las compañías, cuando sacaban los discos, era que sonaran en la radio para que la gente los escuchara. También se decía que había canciones diseñadas para sonar en la radio. Así que siento que siempre hay música interesante para escuchar y que, bueno, depende de lo que uno elija.

 

Con Hotel Miranda! revisasteis vuestro propio repertorio junto a otros artistas, y con Nuevo Hotel Miranda! continuáis expandiendo ese universo. ¿Qué os interesa de volver a canciones que ya forman parte de vuestra historia? ¿Hay alguna que hoy entendáis de una manera completamente diferente?

Cuando revisitas las canciones con otro artista, se convierten en canciones completamente diferentes. La realidad es que las trabajamos con otros productores y otros cantantes, pero eran canciones que no estaban tan lejos de nosotros, porque siempre habían formado parte de nuestro repertorio. Las hemos tocado casi todos los fines de semana durante más de veinte años, así que no nos resultó sorprendente reencontrarnos con ellas.

La sorpresa fue el aporte de los invitados, que realmente les dieron una nueva vida. Pero, sinceramente, sentimos que ese disco, sobre todo el primero, porque el segundo sí tiene canciones inéditas, era un disco de canciones que mayoritariamente ya habíamos compuesto nosotros. Dejamos que quienes colaboraban las llevaran a su terreno y luego nos sumamos a esa propuesta, revisando cada detalle. En cierto modo, también nos entregamos un poco, porque ya habíamos hecho esas canciones en su momento y tampoco las sentíamos tan lejanas: las seguíamos tocando todos los fines de semana.

 

 

España ha sido un territorio importante para vuestro crecimiento y vuestra conexión con el público. ¿Qué lugar ocupa la escena española en vuestro imaginario musical? ¿Hay algún artista de aquí con el que todavía os gustaría cruzaros? ¿Qué artistas españoles tenéis en vuestro radar?

Siempre nos gustan muchos artistas, pero desde hace tiempo seguimos la carrera de Amaia. Nos encanta cómo canta, cómo interpreta y las canciones que tiene. Es muy buena.

Siempre nos gustaron La Casa Azul y Fangoria. También hemos colaborado con unos cuantos artistas españoles en nuestro último disco, como Ana Mena, Abraham Mateo y Leo Rizzi.

 

Después de tantos años, tantos escenarios y tantos hits, ¿qué tiene que suceder durante un concierto para que penséis: «Esta noche ha pasado algo especial»?

Siempre vivimos cada concierto como algo especial, por muchos que hagamos. El momento de salir al escenario nunca se vuelve rutinario. Sí puede volverse rutinario el momento de los aeropuertos, las esperas y todas esas cuestiones, pero el show en sí siempre es especial, estés donde estés y ante la cantidad de gente que sea. Puede pasar cualquier cosa en cada concierto, pero siempre es especial.

 

 

Imaginad que Miranda! abre un hotel real en el que cada habitación representa una canción vuestra. ¿Qué encontraríamos en la habitación de «Don», en la de «Perfecta» y en la de «Tu misterioso alguien»?

En la de «Don» encontrarían una varita mágica, como la de los magos. En la habitación de «Perfecta» encontrarían remolachas enlatadas y, en la de «Tu misterioso alguien», encontrarían al amor de su vida.

 

Para terminar, llegáis a España con dos citas especiales en Madrid y Barcelona, ciudades con una energía muy distinta. ¿Qué esperáis de cada una? ¿Notáis diferencias entre sus públicos? ¿Hay algo que podáis adelantarnos del show que haga que los fans acudan a ambos conciertos? Porque vuestros fans son MUY fans.

Son dos citas muy especiales, sobre todo porque son parte de una gira de apenas cinco conciertos en total. Madrid y Barcelona son ciudades importantísimas para nosotros, que siempre visitamos. La realidad es que a veces nos cuesta diferenciar al público porque siempre se entrega al máximo en todos los lugares a los que vamos, y Madrid y Barcelona no son una excepción. La gente es muy, muy cariñosa, canta a gritos, baila, salta y nos lo hace pasar muy bien.

Estos conciertos serán el cierre de la gira de Nuevo Hotel Miranda!. El repertorio incluye algunas canciones de ese disco y también recupera versiones clásicas de temas que habíamos reinventado para Nuevo Hotel Miranda!. Estos shows marcan el final de esta etapa.

 

 

Entradas para la gira de MIRANDA! en Mallorca, Valencia, Madrid, Barcelona y Málaga aquí.