Collezione Maramotti, el tesoro más preciado de Max Mara

27 / 03 / 2018
POR Marisa Fatás

La comenzó su fundador, Achille Maramotti, en los años 60 y hoy es una de las muestras de arte más particulares de Italia. Viajamos hasta Reggio Emilia para conocerla.

 

Piezas de Julian Schnabel (izquierda) y Alex Katz. Foto: Dario Lasagni<


 
En los últimos años hemos visto cómo algunas de las firmas de lujo más destacadas han invertido en arte como una forma de legitimar su estatus, preservar su patrimonio o simplemente transmitir sus valores. La relación entre el arte y la moda no es nueva. Salvador Dalí y Elsa Schiaparelli encarnan una de los romances más creativos de principios del siglo XX; y a principios del siglo XXI, las colaboraciones de Louis Vuitton con artistas como Yayoi Kusama o Jeff Koons han sido recurrentes. También en los últimas tres décadas hemos visto florecer fundaciones de la mano de Cartier, Prada, Loewe o Louis Vuitton, por ejemplo. La relación de Max Mara con el arte viene de antiguo, cuando su fundador, Achille Maramotti (1927-2005) comenzó a coleccionarlo durante los años 60. Sin embargo, tal y como explican desde la colección, la moda y el arte en esta ocasión “se mantienen en campos bien diferenciados”.

La Collezione Maramotti, una muestra representativa del arte de posguerra hasta nuestros días, se ha convertido en una de las más importantes de arte contemporáneo privado de Italia. Su fundador siempre estuvo interesado en el arte como un instrumento para desarrollar una visión de futuro, más que un reflejo del pasado, por lo que la actualmente la colección mantiene ese espíritu apoyando a nuevos artistas o aquellos que se encuentran en estadios intermedios de su carrera, comisionando entre tres y cinco trabajos al año.
 

Del Arte Povera al presente

Achille Maramotti se guió su propio instinto cada vez que invirtió en una nueva obra. Le gustaba descubrir nuevos talentos y no solía trabajar con artistas ya establecidos. Fue en 2007 cuando la Collezione Maramotti se abrió al público en el gran edificio industrial de Reggio Emilia que durante tantos años fue el hogar de las fábricas de Max Mara, y desde entonces su labor se centra en apoyar y promocionar el arte contemporáneo a través de una selección de artistas que van más allá de las tendencias dominantes.
200 son las obras expuestas – una pequeña muestra de la colección – y, ordenadas de forma cronológica, más que de las más caras o significativas históricamente hablando, dan muestra de las preferencias artísticas de su coleccionista. Durante el recorrido pueden apreciarse pinturas, esculturas y otras instalaciones realizadas desde 1945 hasta nuestros días.
 

Birthday Boy, de Eric Fischl, 1983

 
Durante las décadas de 1960 y 1970, Achille sintió una gran inclinación por el arte italiano, especialmente por el Pop Art Romano y el Arte Povera, así como por el neoexpresionismo italiano. Entre sus apuestas destacan Alberto Burri, Lucio Fontana y Enrico Castellani, artistas que con los años se convirtieron en grandes nombres del arte contemporáneo. Pronto Maramotti comenzó a sentir interés por los artistas de finales de los años 70 y principios de los 80 de la escena americana por lo que entre sus adquisiciones se encuentran algunas de las primeras obras de Jean-Michel Basquiat, Julian Schnabel o David Salle, así como algunas adquiridas durante los años 90 firmadas por Christopher Wool y Tom Sachs.
 

Los ‘acolchados cubistas’ de Sally Ross

La Colección Maramotti se caracteriza también por tener una intensa actividad expositiva. La última muestra inaugurada es Painting Piece-By-Piece, de la artista norteamericana Sally Ross, abierta al público hasta el 29 de julio. Las cinco piezas expuestas, adquiridas recientemente por la colección, son pinturas realizadas entre 2013 y 2015 y a través de ellas podemos adivinar el mapa mental de su autora que, como una suerte de ‘acolchado cubista’, al unir sus distintas piezas, revela cómo se unieron y el trabajo manual que se esconde detrás de cada una de ellas.

Para Sally estas cinco pinturas son una forma nueva y experimental de trabajar para ella, orientada al proceso y los materiales. “Con ellas quería encontrar la manera de pintar a un nivel muy visceral, intuitivo y físico. Mi esperanza es que el espectador también experimente las pinturas a ese nivel, encuentre algo en el camino, un mayor compromiso de observación con los retazos procesuales que componen cada pieza”, nos cuenta.
 

 
Como un trompe-l’oeil al revés, las obras adquieren una tridimensionalidad que asemejan a una vista aérea del paisaje formado por pintura, pero también por costura, collage y dibujo. Un rompecabezas orgánico que por el uso de algunos de sus materiales, como trozos de sus propias chaquetas, recuerdan en cierta manera a la tradición del Arte Povera.
 

Max Mara Art Prize for Women


El MAX MARA ART PRIZE FOR WOMEN, celebrado en colaboración con la Galería Whitechapel de Londres, refleja la estrecha colaboración de Max Mara con el arte femenino. El premio, que se concede cada dos años y está abierto a cualquier disciplina, apoya y promociona el trabajo de mujeres artistas emergentes de Reino Unido a través de una residencia de seis meses en Italia para la producción de un nuevo trabajo que posteriormente será adquirido por la Collezione Maramotti; un acompañamiento durante dicho periodo que asegure la conexión con la cultura y el territorio italianos y dos exposiciones para mostrar la obra desarrollada en la Galería Whitechapel de Londres y en la sede de la Collezione Maramotti en Reggio Emilia.

“Este premio supone para la ganadora un salto en nuestra cultura, organizado ad hoc para su proyecto”, nos explica su comisaria, Marina Dacci. “El resultado común siempre ha sido redibujar, a través de una gran performance artística, la visión personal de un país de facetas distintas y profundas, mediante una mirada compleja, auténtica y vibrante, que conecta su investigación artística con la vida real”.
 

Mamma Mia!, de Emma Hart, la ganadora de la sexta edición del Max Mara Art Prize for Women

 
Anunciadas ya las seis candidatas de la séptima edición -Helen Cammock, Céline Condorelli, Eloise Hawser, Athena Papadopoulos, Lis Rhodes e Mandy El-Sayegh- solo queda esperar que pronto se desvele el nombre de la nueva ganadora.
 



www.collezionemaramotti.org